Al Cádiz CF se le agota el comodín de su juego
Huesca - Cádiz CF | El análisis
La tercera derrota consecutiva trae un componente más que preocupante en cuanto a la imagen del equipo, totalmente plano en El Alcoraz
El Cádiz CF se queda helado en Huesca (1-0)
Después de jugar en la gélida Huesca, al Cádiz CF no le queda ya ni el clavo ardiendo del juego o la imagen. Ese espíritu constructivo se vino abajo de un golpe en el estadio de El Alcoraz, donde el conjunto amarillo estuvo lejos del mínimo que se requiere para pelear un puesto en el fútbol profesional español. Los resultados estaban siendo ya un regate imposible para Gaizka Garitano en las dos jornadas anteriores, pero la imagen de este pasado domingo en tierras aragonesas tambalea todo el proyecto porque su equipo fue irreconocible.
El encuentro frente al Huesca puso de inmediato sobre la bandeja del análisis que el Cádiz CF estaba desenchufado, fuera del encuentro y a merced de un adversario que, con disciplina e intensidad -dentro de unas carencias que confirman los motivos que lo tienen en la zona baja de la clasificación- pasaba por encima de los enemigos cuando superaba el ecuador del terreno de juego.
Una buena defensa arranca en los atacantes, se refuerza en la medular y se hace presente entre los defensores. Como murallas de papel, el Huesca fue derribando la mínima oposición para hacer un gol, ver la anulación de otro, el que salvó Mario Climent sobre la línea y el testarazo al poste. Acabó 1-0 por eso mismo, aunque la sentencia de muerte en forma de derrota la tenía en sus poder el Cádiz CF desde los primeros compases.
Hay aspectos que preocupan de lo acontecido en el verde, si bien no se quedan atrás las manifestaciones de Garitano en la sala de prensa al término del encuentro. Mostrar ese elevadísimo índice de desconfianza del grueso del grupo recordando a los que no están -algunos desde hace bastantes semanas- es muy mala señal. Y realizar un triple cambio en los instantes finales cuando el Huesca 'olía la sangre' desde el inicio es aún peor. Muchísimo antes del minuto 86 se vio que el equipo amarillo no estaba ni se le esperaba.
En ocasiones, los análisis posteriores a los partidos destacaban la figura estelar en la portería de Víctor Aznar y el papelón del todoterreno Moussa Diakité; uno y otro no andan finos en las citas más recientes, aunque esta jornada fue más palpable que nunca. Un equipo no se debería sostener con dos chicos jóvenes, pero la realidad es que ha ido sucediendo de esta forma.
Pasa Huesca, con el sabor más amargo posible, y aguarda el cierre del mercado este lunes, 2 de febrero, y la complejidad de un proyecto que no es solvente. Desde la masa social y en diversos análisis se hablaba de un central -ha llegado Sergio Arribas, descarte del Huesca- e incluso un delantero -en El Alcoraz debutó Jerónimo Dómina, después de un mes entrenando con el equipo-, aunque la imagen más reciente genera dudas de si eso es suficiente para no pasar miedos de la mitad de la tabla hacia abajo.
El Cádiz CF y su proyecto se estrellaron en Huesca a pesar de que el play-off está a cuatro puntos; la distancia no es nada con lo que resta por jugar. Las sensaciones son un mundo para aspirar a estar en ese bloque de equipos que pelea por ascender a Primera.
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