Las monjas, "muy satisfechas" con la salida del Prendimiento
La comunidad de concepcionistas valora positivamente la salida el pasado domingo del Cristo, que será restaurado próximamente por Alfonso Berraquero
Una vez pasada la resaca del vía crucis diocesano del pasado domingo y con el Cristo del Prendimiento de las Descalzas presidiendo desde ayer su altar en el templo de la calle Montañés, la comunidad de religiosas concepcionistas hace balance de la salida procesional de esta imagen. "La comunidad está muy satisfecha", resume la abadesa, Sor Benita, que ha comentado las impresiones que ha causado en el convento el regreso de la talla del siglo XVII a las calles de Cádiz después de 56 años sin procesionar.
"Todo ha estado muy bien. La salida fue muy normal y muy sencilla. Nosotras estuvimos acompañándolo a la salida y le cantamos después. Y algunas hermanas también bajaron a la entrada del Señor, que ya era un poco tarde. Todo estuvo bien", resume Sor Benita, quien destaca también la colaboración y el comportamiento del grupo de personas que se ha encargado de la organización de la salida y del exorno del paso así como de las hermandades que han cedido sus enseres para la histórica ocasión. Aunque reconoce que han sido días de mucho alboroto para lo que acostumbran estas monjas de clausura. "Nosotras no andamos acostumbradas a esto. Fue un poco novedad", comenta.
Hasta ahí todo fantástico. Y a partir de entonces, vuelta a la normalidad. Y es que las religiosas concepcionistas son conscientes de la valía de la imagen del Prendimiento y del continuo interés por crear una cofradía en torno a la talla. Por eso, Sor Benita es clara a este respecto: el convento y una cofradía son incompatibles. "Nuestra vida no es para cofradías; nuestro ritmo no lo podemos cambiar por nada. Yo lo siento porque sé que el Cristo atrae mucho, pero no se puede. Tampoco nuestra casa y vocación es de cofradía", afirma.
La imagen del Prendimiento regresó en la mañana de ayer a su hornacina, después de que se le haya cambiado la valiosa túnica con la que procesionó el domingo por otra más sencilla. Y a este respecto, Sor Benita reconoce que la talla "está muy bien conservada porque nosotras lo cuidamos con mucho cariño". De hecho, próximamente la imagen será sometida a una restauración de la que Sor Benita adelanta que será "muy simple".
Será el isleño Alfonso Berraquero quien someta -como pronto después del verano- al Cristo del Prendimiento a una "leve intervención", como él mismo la ha calificado, que se centrará principalmente en unos defectos que presenta la imagen en los dedos y en los pies así como en su limpieza general. Y es que Berraquero coincide con la abadesa del convento de las concepcionistas al señalar que la talla que procesionó el pasado domingo se encuentra en muy buen estado de conservación, propiciado principalmente por estar los 365 días del año en su hornacina y tras un cristal. Como seguirá estando después de su extraordinaria salida el pasado domingo.
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