Reparos de Intervención por el pago de facturas "El alcalde no permitirá que por falta de contratos no funcionen los servicios"

  • "Nos hemos visto obligados a poner en orden muchos pliegos", afirma Navarro 

El servicio de limpieza está pendiente de un nuevo contrato El servicio de limpieza está pendiente de un nuevo contrato

El servicio de limpieza está pendiente de un nuevo contrato / Fito Carreto

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"El alcalde no va a permitir nunca que los servicios que la ciudad necesita se dejen de dispensar porque no exista un contrato en vigor". De esta forma defiende el teniente de alcalde de Hacienda, David Navarro, que en los últimos meses el interventor municipal haya planteado reparos al pago de facturas por una cuantía de unos seis millones de euros, muchas de ellas relacionadas con la limpieza viaria, que está pendiente de una nueva adjudicación desde hace dos años.

Junto a esta justificación por parte del gobierno municipal, se traslada también una dura crítica por el estado de las cuentas que se encontró el equipo de José María González al llegar al gobierno de la ciudad, en 2015.

"En todo este tiempo no solo hemos tenido que poner orden en la economía de la ciudad sino también hemos tenido que poner orden en muchos contratos. Incluso había servicios que se prestaban sin ningún acuerdo previo o se duplicaban los contratos como ha pasado con el mantenimiento de los ascensores de las diferentes dependencias, pues cada una de ella tenía uno propio", asevera el teniente de alcalde de Hacienda en declaraciones a este periódico.

Ante esta situación, constata, "el alcalde ha tenido que firmar" muchas facturas que después han contado con el reparo de la Intervención Municipal. La mayor parte ha sido en el área de la limpieza cuyo nuevo pliego sigue dilatándose en el tiempo, hasta el punto que se han agotado todas las prórrogas con el contrato hasta ahora en vigor. "Es un documento muy complicado de elaborar sobre todo porque ahora ha tenido que adaptarse a lo previsto en la nueva ley de contratos".

Lo mismo pasa con el transporte urbano, que Navarro pone como uno de los ejemplos del "descontrol con el que funcionaba el Ayuntamiento". Aquí, destaca, no existía un contrato como tal ni un pliego de adjudicación del servicio. "Hemos tenido que poner en orden toda la documentación e incluso elaborar una auditoría sobre el funcionamiento de los transportes. Y eso no se hace en un día".

Desde la oposición se ha puesto en duda la legalidad de las firmas realizadas por el alcalde para mantener estos servicios. Navarro niega la mayor: "Si se hubiera producido algún tipo de ilegalidad, sin duda el servicio jurídico del Ayuntamiento habría tomado medidas e incluso actuado de oficio denunciándolo ante el Tribunal de Cuentas". Se reconoce que es obligación de la Intervención poner reparos en las facturas que se confeccionen en servicios sin contrato en vigor.

La elevada cifra de facturas puesta en duda por el interventor deja en el aire la posible repetición de esta situación anómala en los próximos meses. Sin embargo, Navarro considera que la situación se está normalizando "tras los trabajos que venimos realizando desde hace tiempo". En la hipótesis de que la coalición de izquierdas vuelva a repetir mandato de gobierno tras las elecciones del próximo mes de mayo de 2019, el concejal de Hacienda considera considera que "lo más probable es que todo este normalizado en un 80 o 90%".

En su análisis de la situación vivida en estos meses no se vislumbra autocrítica alguna por parte del gobierno municipal. Por el contrario, se aprovecha la circunstancia para arremeter contra la oposición, especialmente contra el Partido Popular. "El Ayuntamiento de Cádiz ha estado mal gobernado durante veinte años y para poner todo en orden se necesita un tiempo largo, a lo que hemos dedicado muchos esfuerzos".

Pero más allá de ello, David Navarro considera que los propios funcionarios de los departamentos económicos "están en una situación de temor y recelo lógico porque su labor tiene mil focos encima, sobre todo porque sufrimos una oposición en el Ayuntamiento de Cádiz que amenaza con judicializar la vida política y eso crea recelo".

Entiende el concejal que "lo que debería de ser una gestión normal se ve amedrentada por esta presión; lo que debería tener una velocidad lógica en la gestión de los servicios acaba siendo afectada porque los funcionarios se lo piensan mucho. La oposición se cree que presionando ellos de esta forma afectan al gobierno municipal, cuando lo que no se quieren dar cuenta es que están afectando a los propios gaditanos".

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