Las obras del nuevo estadio de Bahía Sur, otra vez a la espera de licitación
La propuesta de desestimiento del proceso de contratación pasó este lunes con celeridad por la Junta de Gobierno Local tras abordarse el tema en la comisión informativa
Errores en el expediente obligan a dar marcha atrás en la licitación de las obras del estadio de fútbol en Bahía Sur
La Junta de Gobierno Local se reunió este lunes en sesión extraordinaria para aprobar la propuesta de desestimiento del procedimiento para la contratación de las obras del nuevo estadio de fútbol previsto en Bahía Sur. Lo hizo justo a continuación de la reunión urgente de la Comisión Informativa de Administración Pública, Desarrollo de la Ciudadanía y Desarrollo Social que se había convocado el pasado viernes, citación que hizo que trascendieran los errores sustanciales detectados en el expediente que obligan a dar marcha atrás con el proceso de licitación que está en marcha y que hasta este miércoles tenía inicialmente abierto el plazo para la presentación de ofertas.
De esta forma, en el Ayuntamiento de San Fernando se materializaba lo que se sabe desde el pasado viernes: que otra vez hay que dar marcha atrás con las obras del estadio –una de las inversiones 'estrella' con un presupuesto de más de 14 millones de euros– y que habrá que tramitar ahora una tercera licitación, pues no parece que a pesar de todo la intención del ejecutivo local sea desistir del proyecto.
El gobierno municipal no se ha pronunciado hasta el momento sobre lo ocurrido, aunque sí lo han hecho los grupos de la oposición, que este lunes conocieron de primera mano los detalles de lo ocurrido en la reunión de la comisión informativa.
El proyecto del nuevo estadio de Bahía Sur se presentó a la afición azulina en septiembre de 2023. Entonces, se apuntaba inicialmente como objetivo a que las obras dieran comienzo en verano de 2024 para aprovechar el intervalo entre temporadas. Sin embargo, hubo que esperar nueve meses a que se licitaran las obras por primera vez.
Fue el 4 de julio de 2024, con un presupuesto (entonces) de 10.998.199,44 euros. El 6 de noviembre se informó de la adjudicación del contrato. El inicio de las obras se planificó entonces para principios de 2025, justo después de las Navidades. El gobierno municipal llegó incluso a poner fecha al simbólico acto de colocación de la primera piedra. Sin embargo, a la hora de firmar el contrato, la UTE que había resultado adjudicataria dio marcha atrás. Tampoco las otras empresas que habían presentado ofertas quisieron hacerse con las obras alegando que el presupuesto había quedado desactualizado con el incremento de los costes. Así que el pasado 30 de mayo el ejecutivo informó que las obras se habían declarado desiertas y que se volverían a licitar.
La crisis del club azulino –y su disolución y refundación– que siguieron durante los meses siguientes hicieron pensar en una posible marcha atrás de con este proyecto millonario. En varias ocasiones, la propia alcaldesa salió a la palestra para aclarar que el Ayuntamiento seguía adelante con los planes. Así, el 30 de septiembre –dos años después de la presentación del proyecto– se volvían a licitar las obras, esta vez con un presupuesto de más de 14 millones de euros.
Sin embargo, los errores detectados en el expediente por uno de los licitadores al haberse incluido una versión desactualizada del proyecto han obligado ahora a anular el proceso ya que el fallo compromete las garantías de la licitación y puede llevar a su nulidad.
Este lunes, el PP achacaba lo ocurrido al "caos e incompetencia" que, a su juicio, caracterizan la gestión del gobierno socialista de Patricia Cavada. Para los populares, que vaya a haber tres licitaciones en 15 meses "no puede atribuirse a una casualidad sino a una incompetencia estructural". La formación considera "inaceptable" que una inversión de este calibre, que suma más de 14 millones, "naufrague por falta de rigor administrativo".
Por otro lado, AxSí advertía durante el pasado fin de semana de la "nefasta política de recursos humanos" del gobierno de Patricia Cavada, que es la que para la formación ha llevado a esta situación. Los errores que obligan a anular la licitación -recordaba- se deben a que el único funcionario competente para el trámite estaba de vacaciones.
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