La Justicia archiva las medidas cautelares solicitadas por los vecinos de la calle Las Cortes de San Fernando

El colectivo vecinal sigue adelante con el proceso para que se le reconozca el daño moral producido por 14 años de contaminación acústica y reclamar al Ayuntamiento una indemnización de un millón de euros

Los vecinos de la calle Las Cortes de San Fernando no ven en la Magdalena una solución a su problema

La calle Las Cortes, con el montaje de la Plaza del Carnaval de fondo.
La calle Las Cortes, con el montaje de la Plaza del Carnaval de fondo. / Antonio Zambonino

El Juzgado de lo Contencioso administrativo de Cádiz ha archivado definitivamente las medidas cautelares que la Asociación de Vecinos Las Cortes-Centro solicitaba a través de un recurso el pasado 30 de octubre. Hay que recordar que estas medidas cautelares pasaban por la suspensión temporal de las terrazas y veladores en la calle Las Cortes y aledañas “por incumplimiento persistente y contumaz de los objetivos de calidad acústica legalmente establecidos”. Precisamente, algunos de los hosteleros afectados por este conflicto han recibido este jueves la notificación de la diligencia que informa sobre el archivo definitivo de las cautelares solicitadas.

De esta manera, el Juzgado da por suficientes las restricciones contempladas en el decreto de Alcaldía del pasado 3 de diciembre para intentar conciliar el ocio nocturno con el descanso de los vecinos. Este decreto, que incluyó horarios especiales para el periodo navideño, marca las siguientes franjas de apertura para las terrazas de los establecimientos hosteleros de este entorno: de lunes a jueves, de 17.00 a 23.00 horas; viernes, sábados y vísperas de festivos, de 12:30 a 01.00 horas; y domingos y festivos, de 12:30 a 00:00 horas. En aquellos establecimientos cuya actividad sea la restauración con licencia de cocina operativa, el horario es de lunes a jueves, de 12.00 a 23.00 horas.

Por otro lado, el documento plantea otras obligaciones, como la delimitación de las zonas de terraza sobre la vía pública; el uso de elementos amortiguadores en las patas de sillas y mesas para reducir el ruido, sobre todo en tareas de montaje y desmontaje; una mayor presencia policial; y la disposición de carteles que informen sobre el derecho al descanso de los vecinos y la necesidad de reducir el ruido.

El abogado de la Asociación de Vecinos Las Cortes-Centro, Borja Grandal, asegura que la llegada de este decreto y de las restricciones que conlleva “es un éxito de los vecinos”. “Después de 14 años lidiando con una insoportable contaminación acústica, contrastada con mediciones, los vecinos tomaron las riendas del asunto y obligaron a actuar a un Ayuntamiento que permanecía de brazos cruzados. El panorama ha cambiado gracias a ellos y por eso no se ha recurrido el archivo de las cautelares”.

Pero una cosa no quita la otra y el letrado explica que el colectivo sigue adelante con el proceso judicial para que le sea reconocido a los vecinos “la reiterada vulneración de sus derechos fundamentales durante 14 años”. Un daño moral por el que la asociación reclama al Ayuntamiento, tal y como recogía en su recurso, un millón de euros en concepto de indemnización.

Por otro lado, los vecinos advierten que el cumplimiento de varios hosteleros de este entorno respecto a algunas medidas del decreto deja mucho que desear. De hecho, el presidente de la Asociación de Vecinos Las Cortes-Centro, Antonio Cabrerizo, recordaba a Diario de Cádiz la pasada semana que las marcas en el suelo que delimitaban los espacios de las terrazas se han ido borrando y que en muchas ocasiones los locales volvían a ocupar zonas que no les corresponden. Del mismo modo, mantiene el colectivo vecinal, muchos establecimientos siguen sin colocar protectores en patas de sillas y mesas para amortiguar los ruidos.

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