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La Isla 'carnavalea' con Luis Rivero

Acompañado de su coro 'El orfeón' y disfrazado de Poseidón, el pregonero cantó a La Isla y proclamó desde el atrio del Ayuntamiento la llegada de las fiestas del dios Momo

El coro 'El orfeón' durante el pregón del Carnaval.
Arturo Rivera San Fernando

02 de marzo 2014 - 01:00

La mañana fue de las peñas; la tarde, del pregón y del pregonero: el autor Luis Rivero y su coro 'El orfeón', que despertó en La Isla tras la mágica noche de la final del Falla, que cerró con un meritorio tercer puesto. El Carnaval más agradecido rindió homenajes y reconocimientos a los suyos en el primer día 'oficial' de la fiesta, desafió con suerte a la amenazadora lluvia y se repartió entre los actos municipales, las distinciones y las primeras degustaciones populares que desde temprano intentaron caldear el gélido ambiente en la céntrica plaza del Rey.

Precisamente, contra el intenso frío y el viento que hizo al caer la tarde tuvo que combatir el pregonero disfrado de Poseidón, el dios mitológico del mar y los océanos, que desembarcó con su coro en la plaza del Rey tras recorrer el centro de la ciudad a bordo de una batea. Vino -así lo dijo- a cantar la llegada de la gran fiesta del dios Momo, el dios de la libertad y la alegría.

Auxiliado por las musas de la historia, la música y el canto -Clío, Euterpe y Melpómene- el pregonero se arrancó con el pasodoble Tiene Cádiz un pueblecito, de Antonio Martín y Pepe Requeté, para meterse al público en el bolsillo antes de empezar a hablar del Carnaval, "tal y como lo entendemos en esta tierra".

Con un texto ágil, sencillo, llevadero y una férrea estructura en la que intercaló imágenes de La Isla que se fueron proyectando a lo largo del pregón en sendas pantallas que se colocaron a los lados del Ayuntamiento, Luis Rivero habló de La Isla a los isleños "sin ánimo de engañar a nadie". Desde la perspectiva que le dio el papel de dios Poseidón del que se revistió para dar el pregón, cantó a la Patrona, a la Virgen del Carmen, rescató -como no podía ser de otra forma- el estribillo del Qué bonito y lanzó su homenaje particular al coro mixto de La Isla, de la peña Colorín Colorao, del que dijo que había sido siempre "un referente" para su agrupación.

No olvidó el pregonero referir el carácter de los isleños y mencionar a La Isla de Las Cortes, la que luchó contra el invasor, ni a la sal, las salinas y el arte de Camarón. Incluso pidió que acabara "una obra que nos imponen", la del tranvía, antes de cerrar el acto con el repertorio de 'El orfeón'.

El frío fue el gran enemigo de esta primera velada de Carnaval. Aunque la anunciada lluvia no llegó, la tarde fue desapacible y eso restó público a una de las citas más multitudinarias de la semana. Con todo, numerosos isleños arroparon a Luis Rivero y su coro para dar la bienvenida al Carnaval tras el tradicional acto de imposición del antifaz a las damas colombinas y la entrega de los Pierrots, las grandes distinciones del Carnaval isleño, que ayer recibieron José Manuel Alba Espino (oro), la Federación Isleña de Peñas y Entidades (plata) y Felipe Rivero Varela (honorífico). Un especial homenaje recibió también ayer Antonio Macías Aragón, Perete, al que desde Fiestas se le ha querido dedicar especialmente este Carnaval. Ayer fue ovacionado al subir al atrio del Ayuntamiento.

Varias horas antes del pregón de Luis Rivero, La Isla saludó ya al Carnaval en el mismo escenario del atrio del Ayuntamiento con un triple acto que es todo un clásico de las fiestas: el chupinazo, la quesada y la entrega de las Caretas.

La triple cita de las peñas Los Pollitos, Los Catavinos y Perete se encargó de sacudir a la ciudad para despertar definitivamente las fiestas a los isleños. Tuvo una invitada de excepción, la cantante isleña María Rosa García, Niña Pastori, que recibió la Llave del Carnaval en una jornada negra y triste para la artista, en la que despidió al maestro Paco de Lucía, "el músico más grande que ha tenido España".

A la delegada de Fiestas, Cristina Arjona, le tocó prender la mecha del chupinazo que dio el pistoletazo de salida del Carnaval isleño de 2014 y al primer teniente de alcalde, Francisco J. Romero, le correspondió el honor de hacer las veces de Quesero Mayor e inaugurar la popular degustación de Los Catavinos. El edil, ataviado con la clásica boina y el blusón, partió el primer queso y recordó el carácter reivindicativo del Carnaval y de sus letras, "especialmente en estos tiempos".

La peña Perete aprovechó también este primer día de las fiestas para conceder sus distinciones: las Caretas de Oro del Carnaval, que fueron entregadas a Antonio Muñoz-Cruzado Moreno y a los hijos de Juan Manuel Gómez Herrera El Purga, que emocionados recordaron la trayectoria carnavalera de su padre.

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