Artículos

Daniel López Marijuan/ Geólogo y activista de Ecologista en Acción

Hidroseísmos

Hidroseísmos / M. Guillén

07 de febrero 2026 - 07:00

Estamos sobrecogidos con las imágenes de Grazalema, con el agua rezumando por calles, casas y laderas, que han provocado la evacuación de toda la población. Al mismo tiempo, los vecinos se han alarmado por los temblores del subsuelo. ¿Por qué surge esto? Porque toda la Sierra de Grazalema está constituida por rocas de naturaleza carbonatada, calizas y dolomías, que albergan un enorme reservorio de agua subterránea. Estas rocas se originaron a partir de sedimentos calcáreos formados por la acumulación de grandes cantidades de restos de esqueletos de organismos sobre los fondos marinos y forman un paleokarst, un modelado de los periodos jurásico y cretácico de la Era Secundaria. Estas rocas son solubles por acción del agua con CO2 y forman cuevas y galerías por las que circula el agua subterránea.

Este queso gruyere está ahora completamente sobresaturado de agua, a partir de las enormes borrascas que estamos padeciendo, por lo que revienta. Es esta presión y empuje del agua la causa de los temblores, con riesgo serio de derrumbe y colapso de los edificios situados encima. No se trata de sacudidas tectónicas, sino de asentamientos diferenciales provocados por el flujo subterráneo del agua y por la presión hídrica ejercida. ¿Están justificadas las alarmas y las medidas desarrolladas? Sí, sin duda alguna. A diferencia de la gestión negligente e inepta del gobierno valenciano con la Dana, en este caso está funcionando bien el operativo desplegado por todas las administraciones y cuerpos de seguridad para reducir daños y evitar tragedias. Pero la alerta debe venir acompañada de imprescindibles medidas de prevención frente a estos fenómenos meteorológicos extremos asociados al Cambio Climático.

De los tres factores asociados al riesgo, debemos actuar en los tres ámbitos: peligro, vulnerabilidad y exposición.

Frente al peligro, con medidas de alerta temprana y con una población concienciada de la necesidad de adoptar medidas preventivas. Frente a la vulnerabilidad, protegiendo y atendiendo con prioridad a los sectores de población más desfavorecidos y con menos medios para salir de los impactos causados por catástrofes mal llamadas naturales. Frente a la exposición, evitando construir en zonas inundables y retranqueando todo lo que se pueda las infraestructuras más expuestas. Hasta ahora, el Plan Andaluz de Acción por el Clima no es más que un puñado de buenos deseos, la Junta de Andalucía se niega a declarar la Emergencia Climática, el Consejo Andaluz del Clima lleva demasiado tiempo en hibernación, los planes municipales frente al Cambio Climático son inexistentes o endebles… Todo esto tiene que cambiar. Las administraciones y la sociedad andaluza en general deben asumir compromisos frente a la Emergencia Climática, sabiendo que los embates del Calentamiento Global cada vez van a ser más duraderos, intensos y destructivos.

No hay comentarios

Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último