Cuarto de muestras
Carmen Oteo
Tanta hambre
En este mes de julio se han cumplido cuarenta y cinco años de la fundación del moto club chiclanero. Corría el año 1967, terminaba el primer plan de desarrollo de López Rodó, la vespa ya hacía años que circulaba por las carreteras, mas bien caminos, de España y lo mismo lo hacía el utilitario por excelencia el seat 600. Una incipiente clase media chiclanera empezaba a despuntar. Jóvenes casi todos ellos sin procedencia burguesa sino de sencillas familias de clase trabajadora, trabajadores fijos, autónomos y funcionarios que comenzaban a tener un diminuto poder adquisitivo y novedosas necesidades de relacionarse, de abrirse, de divertirse de otra manera, encontraron en asociarse una manera de conocer mas cosas, mas mundo y ser mas felices.
En la tarde del 3 de julio de aquel año se reunieron en la biblioteca municipal, en la calle de la Vega, encima del sindicato vertical, veinte y ocho jóvenes con el fin de realizar el primer acto fundacional del "motoclub" y nombrar la primera junta directiva. Algunos pretendían crear un "club vespa", pero no había aun un número suficientes de estas scooter en Chiclana aunque se fabricaban en España desde 1953. Aquellos muchachos estaban siendo los pioneros, tal vez sin pretenderlo, del moderno asociacionismo moderno de Chiclana, que despertaba de los años negros que supuso la guerra civil.
En Chiclana no se había conservado ningún casino tradicional y para aquel entonces hasta el "club Pepe Gallardo y peña Emilio Oliva" había desaparecido. El motoclub se fundó con aires novedosos, con una gran ambición de participación y abierto a la modernidad que suponía el mundo del motor y sus posibilidades de movilidad, de conocer y vivir situaciones, pueblos y realidades nuevas que reportaran frescura a otra manera de vivir. El motocross vino después. Durante los primeros años fueron muchísimas las excursiones en moto con la pareja o en pequeños coches con la familia, los primeros ensayos a los pueblos cercanos y luego se recorrieron los diferentes pueblos de la sierra de Cádiz, que para entonces aun era una gran desconocida por lo difícil de sus accesos.
Pronto se hicieron muy populares en la sociedad chiclanera, pues se organizaban "Gymkhanas", carreras de retención y competición de "circuito desconocido", las primeras se celebraban en la Alameda del río y para el circuito se utilizaba toda la ciudad y se percibían las motos corretear de un lado para otro, sin crear ningún problema al poco trafico de vehículos que existía entonces.
Que el fin primordial del moto club fue el de pasarlo bien juntos, lo demuestra la de bailes de disfraces que organizaron, las cenas-galas que se celebraban cada año y en cada ocasión generaba mas expectativa y participación, fueron los primeros en montar una caseta de feria, como las de ahora, pero cuando aun la feria se celebraba en los alrededores del campo de futbol, celebraban concursos en la sede, durante muchos años, de la calle Fierro, con extraordinario éxito.
Llegaron a ser en algún momento hasta 350 socios y mas de mil cien personas figuran en los libros de la entidad al participar como socio en la misma durante algún tiempo. Una muy buena parte de los jóvenes mas emprendedores de la población se sintieron involucrados en la oleada modernista del moto club, sobretodo durante las décadas de los 70 y 80.
El primer "motocross", se celebró en la feria de San Antonio de1972, lo que comenzó como un acto mas dentro de la programación de los actos feriales, tuvo tal éxito de organización, participación de corredores y presencia de aficionados que a partir de entonces el nombre de la asociación , y para su honra, el de la ciudad de Chiclana ha estado unido al deporte del motocross durante muchos años, nombres de corredores como "Clemente", "el gordito", "cartonera" o los americanos de las bases de Rota y Morón, hicieron celebres los circuitos chiclaneros, de "La Soledad", "La Salle", "Dehesa Boyal" o "El Torno".
Manuel Torres, Pepe García, Juan Barberá, Joselito Reina, Agustín Leal y muchos otros han sido piezas fundamentales en la maquina organizativa de espectáculos, deportivos y variados que ha sido el Moto club Chiclanero y siempre para el disfrute de todos los aficionados.
También te puede interesar
Cuarto de muestras
Carmen Oteo
Tanta hambre
Monticello
Víctor J. Vázquez
Lo que mueve un cuerpo
Brindis al sol
Alberto González Troyano
Familias y linajes
Con la venia
Fernando Santiago
Gaditanos reconcentraos
Lo último