El soberao

Modesto Barragán

Indulto para Ubrique

31 de octubre 2009 - 01:00

EL majuelo es un arbusto de nuestra sierra del que siempre se sirvieron los más viejos para hacer infusiones con las que calmarse cuando no había tila. Pues de esas me tengo que tomar yo treinta tres cada vez que veo en los medios la imagen con la que se asocia Ubrique en los últimos tiempos. Una población de veinte mil habitantes que lleva en las raíces de sus majuelos la tradición secular de manufactura en piel con fama justificada en el mundo y que ahora suena a amarillo. Ubrique, que siempre fue sinónimo de artesanía de primera, de marroquineros genuinos, de empresarios con capacidad para comercializar y exportar cuando el diseño y los estudios de marketing solo se conjugaban con el verbo viajar, palabra que inventaron allí los viajantes, verdaderos héroes de su tiempo… Ubrique, con todos sus majuelos y la competencia de chinos y bereberes, ha visto últimamente cómo sus manos de arte en piel han tenido que irse a poner ladrillos en la Marbella de la burbuja inmobiliaria. Y por si fuera poco con esto, desde hace ya demasiado tiempo, asiste a la vergüenza nacional de verse unido a una marca que no es precisamente la del legítimo. Es la firma del escándalo por resolver, la factura falsa, la pensión fraudulenta, la exclusiva del corazón que solo encuentra Ubrique en el mapa de la basura. Añoro aquellos forasteros que te decían "¿de Ubrique? De donde las mujeres trabajan en cueros". Ahora te espetan algo muy distinto. Dan ganas de zambullirse en un pozo de infusión de majuelo con valeriana.

Tan larga espera para un juicio sólo sirve para hacer más injusta a la justicia. Y para dar comida a espectáculos mediáticos paralelos que confunden el morbo con la verdad y en los que sus invitados hacen más caja a costa de la inmensa mayoría que consume el show, lo alimenta e incongruentemente se lamenta por ello. Nos están robando algo más que la cartera, la imagen que tanto patacabrazos costó a honrados petaqueros. En las dos últimas corridas celebradas en Ubrique se ha indultado ya a dos toros. El último, miren por donde, se llamaba Majuelo. Ya va para cuatro años, cuatro, y parece que el sumario se fuera de copas buscando otro indulto.

stats