Imagineros en Cádiz

Mi artículo de hoy se lo dedico a los imaginerosque han dado muestra desu arte en nuestra ciudad

Afalta de procesiones en las calles por culpa de la pandemia, y es por segundo año, mi colaboración de hoy -no se nos olvide que estamos en Cuaresma- la dedico a los imagineros que han dado muestra de su arte en nuestra ciudad, de las que nos sentimos orgullosos y de las que cuidan nuestros cofrades, con amor y dedicación.

Voy a seguir el orden en que salen las cofradías a la calle en los días de Semana Santa, comenzando por el Domingo de Ramos, en el que sale el Cristo de la Humildad y Paciencia, escultura sedente que data de 1630, y que aunque atribuida a la Roldana es obra de Jacinto Pimentel, que era oficial de otro gran escultor, como fue Ocampo. Este a su vez fue colaborador de Martínez Montañez, que es los de los más reputados imagineros religiosos. El Cristo de la Columna, que tiene sede canónica en la iglesia de San Antonio, lo atribuyen algunos a José de Arce. La primitiva imagen de la Virgen de la Cofradía viñera, de Misericordia, se atribuye a Pedro de Mena, y luego sería restaurada por Buiza. Pedro Sterling esculpió el misterio pasional de Nuestro Padre Jesús de los Afligidos y la Virgen de los Desconsuelos, imágenes que datan de 1730. Del mismo escultor es la Virgen de los Dolores, de la Venerable Orden Tercera. El Jueves Santo sale Nuestro Padre Jesús Nazareno, Regidor Perpetuo de Cádiz, que esculpió Jacome Velarde, y su talla data de 1597. Es muy conocido que no se conserva más que la cabeza y las manos de la primitiva imagen, salvada de la hoguera por un devoto. Las imágenes de las Siete Palabras, que esculpió Jacome Vaccoro, hoy no procesionan, aunque se ha fundado una cofradía, con el mismo título, aunque con titulares distintos. Otras imágenes de interés son las del Ecce Homo, atribuido a Vergara; el Cristo de la Piedad, atribuido a Salzillo, y la Virgen de los Dolores de la Venerable Orden Tercera, atribuida a Molner. No pueden faltar a la cita los escultores locales, como José Miguel Sanchez Peña, autor del Ángel confortador de la cofradía de la Oración en el Huerto, y que como otro escultor local, Laynez, restauró muchas imágenes. Éste hizo la talla completa del Cristo de Medinaceli y de la Virgen de la Cigarreras. El Santísimo Cristo de la Buena Muerte es una de las imágenes más destacada de nuestra Semana Santa procesional y al nivel de las mejores esculturas procesionales que se conocen. Curiosamente, no hay pruebas concluyentes de su autoría. Mientras no se sepa nos quedáremos con el verso de Pemán: "No fue una mano; fue un alma el que talló tu madera".

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios