Cambios en el callejero

En los nombres del callejero que se quieren cambiar hay personas a las que El Puerto debe eterna gratitud

En el año 2007 cuando gobernaba Zapatero, se dictó la Ley de Memoria Histórica, que reconocía y ampliaba derechos a favor de quienes habían sufrido persecución o violencia durante la Guerra Civil o la dictadura. Puede verse en internet que no fue el gobierno socialista de Zapatero el primero y único que se ocupó de las víctimas de los que no ganaron la guerra, porque desde 1976, existía una abundante legislación a favor de estos. En agosto de 2018, siendo ya Pedro Sanchez presidente del Gobierno, a consecuencia de la moción de censura a Rajoy, se modificó aquella Ley de 2007, con el objetivo fundamental de dar cobertura legal a la retirada de los restos de Franco, del Valle de los Caídos. También esta Ley repite el objetivo fundamental de la Ley de 2007, que proclamaba que quería evitar que se repitan situaciones del pasado, porque hay voluntad -dice- "de reencuentro de los españoles"

Ahora el Ayuntamiento del Puerto de Santa María quiere cambiar el callejero, con este apoyo legal, cambio que afecta exclusivamente a las calles que llevan nombres de situaciones o personas de la etapa franquista. La lista de los cambios es larga y además de los nombres que no se refieren a personas, hay en ella toda clase de personajes portuenses, alguno de los cuales he conocido y tratado, porque no en balde llevo más de 40 años viviendo en El Puerto. En esta lista, hay algunas personas a los que los portuenses y el ayuntamiento de El Puerto les deben eterna gratitud, por lo que han hecho por esta ciudad. En la relación aparece varias personas que llevan apellido Osborne, cuando esta familia, en su bodega, da trabajo a muchos portuenses y es orgullo de todos. Me voy a referir a otra persona, Juan Melgarejo Osborne, que fue alcalde de la ciudad y se ocupó de gestionar, después de ser alcalde, la finca de su familia, "Vista Hermosa", que es una referencia, como zona turístico residencial, en toda España. El Puerto de Santa María y sus vecinos deben poco a los sucesivos ayuntamientos democráticos, fueren, comunistas, socialistas, populares e independientes. Todo su éxito como ciudad residencial y turística se lo debe a iniciativas privadas. Ahora está cerrado el campo de golf, también el Caballo Blanco, prácticamente el Casino, no tiene Plan de Ordenación del Centro Histórico, por lo que dicen algunos que tiene bien merecido que en lugar de El Puerto de Santa María, se le llame hoy "El Muerto de Santa María". Esta sucesión de ayuntamientos de todos los colores políticos, se lucran sin embargo con el IBI, uno de los más caros de España y el arbitrio de plusvalía.

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