El parqué
Nuevo máximo del IBEX 35
Ni siquiera necesitamos ver saludos más o menos explícitos de dudoso gusto perpetrados por estrellas emergentes del universo reaccionario para intuir de lejos el fascismo. Al menos, no si se tienen el sentido del olfato y la memoria altamente desarrollados. Sibilino, aunque letal cuando anula el sentido común, el hedor fascista se torna impúdico, arrebatado, inmisericorde al ensañarse, sin excepción siempre, con aquellos que habitan los márgenes, el lugar desde el que se construyen la conciencia colectiva y la lucha por un mundo más justo. El superlativo ego de nuestros tiempos, potenciado por una implacable dictadura de algoritmos, vuelve a poner el foco sobre los que no tienen nada que perder porque ya nacieron al raso. Ojalá más valientes como la obispa de Washington, más Karla Sofía Gascón. Ojalá más sopapos a la cara de la fétida inhumanidad que secuestra la libertad, la de verdad.
También te puede interesar
El parqué
Nuevo máximo del IBEX 35
El Alambique
J. García de Romeu
Mi amigo Miguel
Puente de Ureña
Rafael Duarte
Asesino en serie
El parqué
Pocos movimientos
Lo último
Alto y claro
José Antonio Carrizosa
¿Ha engordado el PSOE a Vox?
Envío
Ordinalidad y fraternidad
EDITORIAL
Por decreto
La Rayuela
Reescribir a Julio