Análisis

José María González

Retos de futuro

Teófila sigue desempeñando la labor de ex alcaldesa y no de presidenta de la APBC

05 de octubre 2021 - 01:32

Otra oportunidad desaprovechada, otra trifulca enredada, otra vez fango, falsas acusaciones, insultos y justificaciones que no se las cree ni quien las escribe. Os prometo que cuando el domingo volví a abrir el periódico y observé que Teófila Martínez había escrito una tribuna libre, tuve la vaga esperanza de que se centrara en el presente. Estamos ante el mayor reto urbanístico de la ciudad en las próximas décadas: la integración del puerto en la ciudad. Tenemos una oportunidad única de planificar el presente y el futuro de esta ciudad y tenemos, también, una presidenta de la Autoridad Portuaria que para ello ingresa en torno a 80.000 euros de dinero público al año.

En cambio, por desgracia para Cádiz, Teófila sigue empeñada en seguir desempeñando la labor de ex alcaldesa y no de presidenta de la Autoridad Portuaria. Es usted libre de opinar, Martínez. Faltaría más. Pero también yo soy libre de exigirle como servidora pública que además trabaje, que además mire al futuro, que además se remangue por nuestro muelle. Mi mano sigue tendida. Tenemos que dejar las trincheras y que Ayuntamiento y Puerto trabajen unidos. Tenemos que hacerlo, por más que pese la inquina de un Partido Popular que no entiende que el poder no les pertenece a ellos, ni a nosotros, ni a nadie más que a los vecinos y vecinas de Cádiz que deciden con su voto.

Porque lo que ocurrió durante vuestro mandato es historia. Ya pasó. Y eso no se borra, ni se transforma por más tribuna tergiversadas en las que se nos acuse hasta de realizar pintadas en las paredes. Teófila, por favor, ni el mayor de los odios puede ser justificante para esas acusaciones veladas.

Porque sí, porque en veinte años dio tiempo a hacer obras en Cádiz, nadie lo duda, pero también faltan explicaciones, también hay sombras, muy oscuras, sobre las que no se ha arrojado la más mínima luz. Porque sabemos de sobra los logros -ocho millones de euros al año en autobombo dan para que se conozcan- pero se le olvida explicar cómo es posible que mientras no se invertía un céntimo en un barrio como Loreto que por falta de mantenimiento sufrió durante más de 15 días el desabastecimiento de agua, Romaní despilfarrara unos 17.000 euros al año en gastos de representación (actualmente rondan los 900 euros).

Se le olvida explicar por qué se adquirían los móviles de última generación en la tienda del cuñado de Romaní. Se le olvida explicar por qué nunca se limpiaron los colectores principales, por qué no había dinero para evitar que se inundaran barrios obreros como la Laguna o la Viña, por qué con dos gotas se formaban auténticos embalses en la calle Nueva y, en cambio, no faltaban las gambas por Navidad, ni los casi 9.000 euros en jamones, ni los 1.000 en cervezas, ni la vida de lujo en restaurantes a costa del dinero público. Y hablamos sólo de Aguas de Cádiz, ni menciono el resto: como los papeles de Bárcenas.

Mire usted, Ignacio Romaní le pagó a su director de tesis por un informe que absolutamente nadie conoce cuando ejercía como presidente de Aguas de Cádiz. Ese informe coincide con el título de la tesis doctoral del propio Romaní. Además del título del informe, los cursos y la tesis tienen una gran similitud "Responsabilidad social corporativa en las empresas públicas municipales", se llamaba. ¿Qué hacemos ante ello? Ponerlo en manos de la justicia, como es lógico. Que se quejen ustedes, Martínez, que me han llevado hasta quince veces a los tribunales es de tener el puño de hierro pero la mandíbula de cristal.

Pero miremos el presente, de verdad, y alégrense de que la gestión de Aguas de Cádiz haya dado un giro de 180 grados. Actualmente es una empresa de referencia. Se ha puesto fin al despilfarro, se ha puesto en marcha una herramienta como el Bono Social para que seamos una de las pocas ciudades donde no se corta el suministro por impago, la ONU pone como referencia nuestro modelo público de fuentes, estamos a un paso del vertido cero al océano, ya no hay las inundaciones como las que anegaban calles del centro y de La Laguna, por ejemplo, y se invierte en infraestructuras, en lo que no se ve, en lo que no luce, pero que es imprescindible y dota de sostenibilidad a la ciudad.

Podéis seguir pataleando, insultando, faltando el respeto y mintiendo. Reconozco que lo hacéis de maravilla. O bien, centrarnos en los retos climáticos y urbanísticos del presente y el futuro, donde Autoridad Portuaria tiene un rol fundamental. Si deciden lo primero, al menos no abandonen lo segundo. En San Juan de Dios seguiremos tendiendo la mano, no lo dude, presidenta.

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