El parqué
Nuevo máximo del IBEX 35
El Cádiz de esta temporada está bailando al son de la canción de Ricky Martin "Un, dos, tres, un pasito p´alante, María, un dos tres, un pasito p´atrás". O lo que es lo mismo, una de cal y otra de arena. Eso de ganar dos partidos seguidos no va con nosotros. Pues, a este paso, a ver cómo acaba el baile. La primera vuelta ala hemos acabado rozando el límite de lo que se considera necesario para la permanencia, 19 puntos de un total de 40. Pero, tras el buen partido ante el Mallorca, ha sido empezar la segunda vuelta y darnos en la cara con la otra realidad. Y mira que era en un campo donde en las últimas temporadas hemos salido a lo Ángel Cristo, domando a los leones y por la puerta grande. Pero nada, nos volvimos a empeñar en regalarle al Athletic la victoria. Habrá quien piense que esto nos pasa por jugar a lo que no sabemos, que hay que volver al estilo Cervera más asiduamente. Pues miren, yo no estoy de acuerdo. Porque el partido fue uno de los más interesantes del Cádiz, hasta que nos empeñamos en regalarlo. Salimos a jugar al fútbol y no nos fue nada mal. El equipo jugó muy bien, apretó al Athletic y logró remontar un gol en contra a los 15 minutos de encajarlo. Pero todo se fue a hacer puñetas en el momento en que nos disfrazamos de Pepa Noel y empezamos a repartir regalos. Fue regalar el segundo gol y todo se vino abajo como un castillo de naipes. Media hora nos duró el sueño de volver a tocar la gloria en San Mamés. ¿A partir de ahora qué? ¿Se sigue apostando por intentar un fútbol vistoso o volvemos otra vez a la cueva para solo salir de ella cuando se huela carne de presa fácil?. Pues yo lo tengo claro. Hay que intentar seguir jugando al fútbol lo mejor que se pueda, como hicimos en la primera media hora en San Mamés. En otras temporadas no te diría que a lo mejor hay partidos en los que hay que encerrarse, pero en esta hay una mediocridad absoluta hasta entre los grandes. Ni siquiera Real Madrid ni Barcelona están haciendo un juego como para no poder pensar en ganarles sin tener que recurrir al cerrojazo. El Cádiz tiene jugadores para jugar bien, y jugando bien hay más posibilidades de ganar que jugando mal. Lo que falta en este equipo es cabeza, temple y dominio de la situación. Y hay que trabajar eso desde ya o no nos llegan los puntos.
Tenemos que ganar más de la mitad de los partidos que quedan para salvarnos. Malo, con el ritmo que llevamos. Sigo insistiendo en que la diferencia nos la va a marcar el hecho de que el equipo que nos marque la línea de salvación se ponga a 5 o 6 puntos. Esta jornada ha sido nefasta en lo que a los rivales se refiere y seguimos a un solo punto de la salvación. Pero como se produzca ese escalón, nos va a costar la misma vida salir del descenso. No es fatalismo, es que si nos está costando teniéndolo a 1 o 2 puntos, imaginen si estamos a 6. Se necesitan como el comer dos victorias seguidas. El partido de hoy hay que tomarlo como casi una final. Que luego vamos al Camp Nou. No hace falta decir nada más.
También te puede interesar
El parqué
Nuevo máximo del IBEX 35
El Alambique
J. García de Romeu
Mi amigo Miguel
Puente de Ureña
Rafael Duarte
Asesino en serie
El parqué
Pocos movimientos
Lo último