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El Mono descubre su eslabón perdido

Viejas glorias del rock&roll de la provincia homenajean el próximo día 3 en El Puerto al trío de jóvenes que han levantado el festival Monkey Week

El Club Cocodrilo de Jerez, los antiguos Ever Play, en una foto actual.
Pedro Ingelmo Cádiz

30 de junio 2014 - 05:00

Hagamos el mundo al revés, que lo nuevo no homenajee a lo viejo, sino que lo viejo rinda tributo a lo nuevo. Esto es lo que va a pasar en la bodega San José de El Puerto, uno de los escenarios del Monkey Week, el próximo día 3. Un grupo de sexagenarios inquietos capitaneados por Nicolás Terry han montado un Monkey "jurásico" para reconocer el trabajo que Tali Carreto y los hermanos Guisado, que están a punto de entrar en la década de los 40, están realizando para promocionar El Puerto a través de la música. "Ya habíamos hecho dos homenajes a gente que lleva el nombre de El Puerto por el mundo, uno a Ángel León y otro a Fernando Córdoba -explica Terry-; ahora queríamos cambiar la gastronomía por la música".

Y lo cierto es que se ha hecho a lo grande, con un concierto donde glorias de los años 60 vuelven a subirse al escenario para hacer arqueología del rock. Y para ello hay que remontarse al año 59, cuando los hermanos Utrera, Miguel y Julio (que tenían el dúo musical Blue Boys), se juntan en jun patio de la calle Cantarería con Francisco Ramírez Koky y José Troncoso y se ganan su primer dinero con su artesanal equipo musical en una verbena en Rota. Se envalentonan y se ponen nombre, nombre de grupo musical porque no son una orquesta verbenera. Serán Los Radars y durante casi toda la década de los 60 rodarán por las carreteras completando bolos y ganándose un buen número de fans.

Son los pioneros de un movimiento que se extiende dentro de las limitaciones de la época. En El Puerto no estarán solos porque pronto surgen los Starfis y los Simbronis; en Cádiz, los Simunds y los Abunais; y en Jerez, los Ever Play y Los Diablos, que tuvieron que cambiarse el nombre cuando unos catalanes que se llamaban igual pegaron el pelotazo con Un rayo de sol... Casi todo su repertorio consiste en versiones, pero todos ellos cuentan con algunos temas propios que rápidamente se hacen muy populares.

Cincuenta años después aquellos jóvenes de entonces regresan en un programa de connotaciones legendarias. Koky representará a los Radars, los Simbronis estarán casi al completo; Ever Play, desde Jerez, estará encarnado por el incombustible Club Cocodrilo con Pepe Arcas al frente -es el mismo grupo con distinto nombre-... Nicolás Terry lamenta que en ese cartel no se encuentren los Abunais en representación de Cádiz, que hubiera cerrado todo el panorama de los años 60 en las tres localidades más activas, pero el reencuentro no ha sido posible.

No todo será nostalgia. El presente tendrá su lugar con la actuación de Goli & Furia, un proyecto de western rock nacido en El Puerto, y de Los jaguares de la Bahía, una creación de Paco Loco, el productor asturiano que desde que se asentó en El Puerto ha atraído a buen número de músicos a la zona (Bunbury, Nacho Vegas, Steve Wynn o Ken Stringfellow) y ha contribuido en buena medida al éxito del Monkey, que ya se adentra en su cuarta edición con un atractivo cartel que llenará El Puerto de música.

El fin de fiesta será el acabose: una jam session con todos los participantes, viejas y nuevas guitarras unidas con un repertorio secreto.

Previamente al concierto, se realizará una mesa redonda en la que, con la coordinación del periodista Enrique Alcina, en la que los músicos contarán cómo era tener un grupo de "música moderna" en años en que a España llegaba lo justito de lo que se hacía en el exterior, si bien en ese aspecto la provincia contaba con la ventaja de tener al ladito la Base de Rota, de donde se sacaban los discos con los últimos lanzamientos de la música americana.

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