Un médico acusado en la Operación Karlos fue inhabilitado seis meses
El doctor mintió en el juicio a un procesado por conducir bebido: para exculparlo dijo que el test dio positivo debido a un jarabe que contenía más alcohol que una cerveza
Un médico procesado en la Operación Karlos fue condenado por un delito de falso testimonio en una sentencia que le impuso seis meses de inhabilitación profesional y una multa de 3.240 euros. El doctor se conformó con esa pena, que era muy inferior a los ocho años de inhabilitación que solicitaba inicialmente el fiscal. La resolución consideró probado que el médico mintió en un juicio para exculpar a un acusado de conducir bebido.
El juicio al conductor acusado de un delito contra la seguridad del tráfico fue celebrado en el Juzgado de lo Penal número 4 de Cádiz el 16 de enero de 2006. El conductor fue condenado.
El médico acudió al juicio a declarar como perito de la defensa. Antes emitió un informe en el que decía que había tratado al conductor procesado de una traqueitis y que le había recetado el jarabe Romilar, que incorpora 0,925 miligramos de etanol, lo que podía producir como efecto secundario que las pruebas de alcoholemia diesen positivo.
En el juicio, el médico, a sabiendas de que no era cierto y con propósito de exculpar al conductor, exageró deliberadamente lo que previamente había hecho constar en su informe. Declaró que "el citado jarabe Romilar tenía un contenido en alcohol superior al 4,5 por ciento que contiene una cerveza".
Un forense explicó en cambio en el juicio que el jarabe que había tomado el conductor procesado tiene un componente, etanol, prácticamente inapreciable que no tiene influencia alguna en los resultados de alcoholemia.
Ante esa contradicción, la sentencia que condenó al conductor fue enviada al Juzgado de Instrucción, que inició un procedimiento para determinar si el médico había podido cometer un delito de falso testimonio. La Fiscalía acabó por presentar un escrito de acusación en el que reclamaba para el facultativo una pena de dieciocho meses de prisión. También solicitaba el fiscal inhabilitación especial para el ejercicio de profesión u oficio, empleo o cargo público por tiempo de ocho años. Y además una multa de cinco meses con cuota diaria de 30 euros.
El juicio fue señalado por el Juzgado de lo Penal número 3 de Cádiz, que tras un acuerdo entre la defensa y el fiscal, dictó una sentencia de conformidad. Esto es, que el médico aceptó haber cometido un delito de falso testimonio. Eso sí, con una pena muy diferente a la que proponía en principio el fiscal.
El médico condenado forma parte del grupo de procesados que el próximo mes de abril se sentarán en el banquillo, en la Audiencia Provincial de Cádiz, en el juicio por la Operación Karlos, la supuesta trama montada para obtener de forma fraudulenta pensiones de incapacidad laboral.
El fiscal solicita para ese médico cinco años de prisión y seis de inhabilitación. Lo acusa de un delito de falsedad y de cooperar en otro de estafa. Según el escrito de calificación provisional, cooperaba con el inspector Francisco Casto Pérez Lara extendiendo informes clínicos precisos a las personas que le indicaban.
Casto y Carlos Carretero, ex jefe de la Policía Local de Ubrique, son los principales procesados de la Operación Karlos. El fiscal solicita 10 años de prisión para cada uno por estafa, cohecho y otros delitos.
4 Comentarios