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Consecuencias de la epidemia El coronavirus lleva a la economía de Cádiz a la paralización casi total

  • Construcción e industria han sido los últimos sectores en cesar su actividad en cumplimiento de las medidas del Gobierno

Una obra de viviendas paralizada en Jerez. Una obra de viviendas paralizada en Jerez.

Una obra de viviendas paralizada en Jerez. / Miguel Ángel González

La provincia de Cádiz vive desde este lunes una situación inédita al menos desde la Guerra Civil. Toda la actividad económica salvo la de los sectores esenciales ha echado el cierre en cumplimiento de las medidas adoptadas este fin de semana por el Gobierno para luchar contra la epidemia de coronavirus. Esto incluye a la construcción y a la industria, especialmente la aeronáutica, que ha quedado finalmente fuera del listado de empresas autorizadas a operar.

El desconcierto ha sido mayúsculo a lo largo del fin de semana en el sector aeroespacial, ya que los primeros borradores lo incluían entre las actividades esenciales. Pero finalmente, se quedaba fuera del listado del Decreto que publicó el Boletín Oficial del Estado al filo de la medianoche, pocos minutos antes de su entrada en vigor. 

Esta situación llevó a que el turno de noche de Alestis, proveedor tier 1 de Airbus con plantas en Puerto Real y El Puerto, llegara a trabajar. Sin embargo, el siguiente turno no se ha llegado a incorporar y en la planta sólo ha permanecido un retén mínimo de operarios para que el cese de la actividad se efectúe con garantías y dejarlo todo listo para la vuelta al trabajo una vez que se levanten las medidas de protección, según ha indicado el presidente del comité de empresa, Pedro Lloret.

En el caso de Airbus, el turno de noche no se llegó a incorporar a la espera de analizar el texto del decreto a lo largo de este lunes. A primera hora de la mañana, la empresa decidió suspender la mayoría de sus actividades en España, incluyendo a sus plantas de Puerto Real y el CBC de El Puerto. Sólo estarán operativos los departamentos de seguridad, tecnologías de la información e ingeniería, según informó la empresa. 

No obstante, la compañía indicó que los trabajadores cuyos puestos de trabajo no estén vinculados a actividades de producción y ensamblaje "y que pueden trabajar desde casa, seguirán apoyando la continuidad del negocio de Airbus en estos dífíciles momentos".

Cierre de Acerinox

Otra de las fábricas que parará es Acerinox, que emplea a 2.000 personas en Los Barrios. La siderurgia se ha quedado fuera de esa catalogación como esencial, aunque en algún borrador previo sí había aparecido como tal. De hecho, este domingo el comité de empresa comunicaba a los trabajadores que no habría que paralizar la fábrica.

La noticia de la obligación de parar llegaba anoche de forma sorpresiva y Acerinox decidió iniciar ayer mismo un proceso de parada que por las características de la actividad necesita un tiempo mínimo. La intención, ha explicado el comité de empresa, es que esta misma noche esté ya en su fase final y pueden quedar ya los servicios mínimos obligados por motivos de seguridad. 

Industria naval

Por su parte, Navantia mantiene su actividad en suspenso ante la prolongación del estado de alarma, con unas plantillas mínimas para mantenimiento y seguridad en sus tres factorías de la Bahía. La decisión arrastra a su vez a su importante industria auxiliar, que ha visto cómo se aplazaban contratos de entidad como la reforma de los cruceros Allure of the Seas y Carnival Victory. En este sentido, el comité intercentros se reúne este lunes con la dirección después de que la semana pasada no se llegara a un acuerdo para un plan de recuperación de los trabajos a medida que la situación de la epidemia lo permita.

Construcción

Otro de los sectores que ha parado casi por completo en cumplimiento de la nueva normativa es el de la construcción, a excepción de las obras en marcha de emergencia y de conservación de carretera. La construcción ya estaba operando con grandes dificultades por la falta de suministros, según indicó recientemente la patronal provincial, FAEC. Pero estas nuevas restricciones ponen a las empresas en una situación muy difícil, según su secretario, Jorge Fernández-Portillo, por la falta de soluciones a sus necesidades de liquidez.

"El Gobierno actúa con cierta dosis de improvisación; de nuevo no se ha tenido en cuenta la opinión de los agentes económicos a la hora de adoptar medidas que afectan directamente a la supervivencia de las empresas, lo cual va en contra del objetivo primero de las sucesivas medidas que va adoptando el Gobierno: salvar el máximo número de empleos posibles", señala Fernández-Portillo.

El sector de la construcción emplea a casi 26.000 personas en la provincia, de los que 5.416 son autónomos, según los datos de afiliación a la Seguridad Social de febrero. Desde la patronal se insiste en que no discute que "el objetivo primero debe ser contener la pandemia". "Pero creemos que las discusiones que se están tomado en lo que a la protección de la economía se refiere, y cómo se están tomado, pueden dificultar la vuelta a la normalidad con agilidad, no ya por cuestiones operativas, si no por la capacidad de resistencia que tengan las empresas", sostiene el secretario general de FAEC, que teme que muchas se vean obligadas al cierre.

Mientras tanto, la cifra de Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) no para de subir. Según la última compilación de UGT-Cádiz, en la provincia se han presentado un total de 8.778 solicitudes, que afectan a 42.176 trabajadores. Esta cifra arroja una media de en torno a cinco empleados por expediente, lo que revela que el tejido productivo de la provincia está formado por mayoritariamente por micropymes.

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