Navidad, a última hora
Microeconomía de las fiestas
Los gaditanos siguen reduciendo sus presupuestos para las fiestas, esperan al final para gastarlo y reducirán más el uso del crédito Es la única provincia andaluza que no se da un respiro
La Unión de Consumidores de Andalucía realiza desde hace una década un clásico de la demoscopia navideña, el estudio sobre la previsión de gasto en las fiestas. Según esta encuesta, más del 70% del presupuesto de estos días va a regalos, juguetes y comida y la media de gasto de los gaditanos rondará los 452 euros, casi 200 más que lo que gasta un almeriense pese a estar ambas provincias muy parejas -por la cola- en renta per cápita, pero 20 euros menos de lo que presupuestó en las Navidades pasadas. De hecho, Cádiz es la única provincia andaluza en la que, según esta encuesta, no hay una previsión de gastar algo más que el el año pasado y la caída no es pequeña, ya que en el año 2008 los gaditanos, en esta misma encuesta, contestaban que gastarían por encima de los 650 euros.
Por su parte, la consultora Deloitte, que realiza un informe nacional y su comparación con Europa, detecta que, después de cinco años, hay una intención (hablamos de intención) de crecimiento del gasto en general. Todo ello pese a que la conjura de esta campaña, es que un 56% de los consumidores de la zona están dispuesto a abandonar la compra por impulso, otro 33% está dispuesto a decantarse sólo por regalos útiles, un 11% no va a hacerle el feo a las marcas blancas y un 6% reducirá la nómina de los agasajados con obsequios.
Los comerciantes del sector textil, agrupados en la provincia en torno a un asociación en la que José Domingo Prieto actúa de portavoz, esperan que algunas de esas promesas no recaigan sobre ellos. Y Prieto quiere creerse las encuestas que hablan de aumento del consumo, pero, a día de ayer, el asunto no estaba tan claro. "Esto acaba de empezar. Hasta ahora hemos tenido el puente de la Inmaculada y poco más. La gente se lo está tomando con calma lo de las compras". De momento, los comerciantes intentan no ponerse nerviosos "porque es una tendencia en los últimos años que las compras llegan en el último momento".
Una de las explicaciones que se barajan tanto en este sector como en el del juguete o el de la alimentación es el tardío cobro por parte de los funcionarios de la administración autonómica (Educación y Sanidad son las dos principales plantillas de la provincia) de su exigua paga de Navidad, este año recortada pero, al menos, no eliminada como el año anterior. Ayer, aún no habían cobrado. A la espera de conocer la magnitud del tajo, el consumo está con el freno echado. Las grandes superficies pudieron observar este comportamiento prudente en una jornada de domingo, la del pasado 22 de diciembre, donde se evidenció que, pese al numeroso público -menos del previsto-, el ritmo de ventas no fue el esperado. Y, una vez más, el textil pagó los platos rotos de ese dinero retenido que hasta que no llegue a las nóminas no circula, ya que cada vez se reduce más el uso de la compra a crédito, que ya descendió en las dos últimas campañas en niveles superiores al 20%.
El textil es uno de los puntos fuertes del gasto navideño. En los buenos tiempos se llevaba uno de cada tres euros del apartado regalos. Ahora no es tan fácil de valorar y lo que es seguro es que el comercio tradicional cada vez cuenta con una menor porción del mercado. "Las grandes cadenas y las franquicias utilizan una estrategia nacional de descuentos desde el primer momento pese a que se demuestra que eso no funciona. El descuento es una estrategia útil cuando desciende la curva del consumo, pero incide en la capacidad de acción del pequeño comerciante, que cuenta con un menor margen y no puede competir en precios". Aún así, se asume que en estos últimos años el textil ha ido perdiendo peso en el árbol de Navidad y el dinero físico pasa a ser la estrella. El consuelo es que ese dinero se dedique posteriormente al periodo de rebajas, aunque entre el comercio se sabe que noticias que generan tanta incertidumbre como el reciente escándalo de la subasta de la luz y sus estratosféricas subidas causan alarma y retraen el consumo.
La otra competencia se encuentra en el ciberespacio y la multiplicación de los envíos por correo en estas fechas son una prueba de ello. Aquí se ponen las botas grandes tiendas en red como Amazon y dejan muy poco pastel para los pequeños. En la provincia no son más de una decena las empresas que juegan exclusivamente en este mercado, aunque se ha ido incrementando el número de comercios que también utilizan la Red para sus ventas. Según Guillermo Ruiz, de la Asociación de Jóvenes Empresarios de cuya empresa de comunicación y tecnología se dedica a la venta de servicios a otras empresas que sí que tienen un negocio directo con el consumidor, "es muy difícil de valorar, pero es indudable que la tendencia de la compra en casa en la provincia está creciendo a un altísimo ritmo". A su vez, esto origina un nuevo tipo de denuncia ante las asociaciones de consumidores, como es el retraso en la llegada de la paquetería en fechas de gran circulación o que los productos que lleguen puedan tener algún defecto. Sin embargo, este crecimiento en el comercio electrónico no desbanca en las reclamaciones al sector que más desespera a los consumidores: las empresas de telefonía móvil y de servicios de comunicación.
Dejamos para el final la cena, donde también se están produciendo cambios de tendencia. El plato principal en la mesa este año posiblemente siga siendo el cordero. Rodrigo Mangan, productor de ovino y caprino, ultima los pedidos para estos días, aunque está vendiendo como mucho a 40 euros, cuando llegó a vender la pieza a a 60 o 70 euros en pasadas campañas, "incluso a cien, pero eso fue hace mucho tiempo". Tampoco el cabrito, que coloca en el mercado a 4,50 euros el kilo, frente a los seis del año pasado, se revaloriza. Para su sorpresa, "en venta directa al público tanto el cordero como el cabrito están al mismo precio que el año anterior, pero los distribuidores están sacando el stock de cordero congelado de primavera e incluso de la campaña pasada, cuando el consumo fue muy bajo".
Frente a esto, el vacuno de retinto está ganándose galones en la cena de Nochebuena. Isaac Ortega, que tiene sus salas de despiece en La Muela y es uno de los principales proveedores de la provincia de esta carne, ha detectado un incremento de un 24,7% con respecto al año pasado en la demanda de "piezas nobles", es decir, aquellas que presiden cenas y comidas especiales. El pavo sigue con su declive, aunque desde la propia Asaja se reconoce que es un mercado poco controlado. Por último, el langostino mantiene el precio, lastrado por el casi oligopolio de las grandes firmas, como Pescanova, que vende, congelados, uno de cada tres langostinos que se consumen en España en Nochebuena.
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