Mediar en una pelea le costó seis cicatrices en la cara
El fiscal pide 4 años y medio para el acusado de una agresión en Sanlúcar
El 22 de diciembre de 2007, en Sanlúcar, en el bar San Antonio, ubicado en la calle del mismo nombre, hubo una reyerta. Eran las diez de la noche. M. pensó que debía intervenir para apaciguar los ánimos y entonces se dirigió a F.J.C.R. y le dijo: "No te pelees más". Sin previo aviso, el interpelado le propinó un golpe en la cara a M. con el vaso que tenía en una mano. El vaso se rompió. M. cayó al suelo. Ahora tiene en la cara seis cicatrices que le recuerdan aquella noche en que quiso poner paz en una pelea.
La historia la relata así el fiscal en el escrito de acusación provisional que llevará la próxima semana al juicio por estos hechos que se celebrará en la Audiencia Provincial de Cádiz, en la Sección Tercera. En el banquillo se sentará F.J.C.R., para quien el fiscal solicita cuatro años y seis meses de prisión por un delito de lesiones.
La calificación fiscal provisional explica que cuando M. estaba tendido en el suelo, tras recibir el golpe con el vaso, el procesado agarró un taburete y lo levantó con intención de darle al herido pero que no lo consiguió porque otras personas le quitaron la banqueta de las manos. M. acabó en el hospital y allí permaneció seis días ingresado tras una operación quirúrgica a la que fue sometido para extraerle unos cristales de la cara.
A consecuencia del golpe con el vaso, la víctima sufrió heridas faciales inciso contusas en la frente, en la nariz y en la mejilla derecha, detalla el fiscal. Tardó 41 días en curar. Como secuela le quedaron seis cicatrices: dos en la mejilla derecha (una de 3,5 centímetros de longitud y otra de 1 centímetro), y cuatro más en la zona frontal derecha (de entre uno y dos centímetros).
Además de los cuatro años y seis meses de prisión, el fiscal reclama al tribunal de la Sección Tercera que condene al procesado a indemnizar a M. con 8.100 euros por las lesiones sufridas, por los días que tardó en curar y por las secuelas.
El escrito del fiscal considera que los hechos se corresponden con los artículos del Código Penal que castigan el delito de lesiones con utilización de un elemento peligroso y causante de deformidad.
El procesado se encuentra en libertad y no ha estado en prisión por estos hechos, anota el fiscal, quien estima que en este caso no concurre ninguna circunstancia que pueda modificar la responsabilidad criminal del acusado.
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