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El Gobierno autoriza a las almadrabas a engordar a los atunes en las redes

El permiso está supeditado a que la Comisión Europea y la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (Iccat) no pongan obstáculo a la instalación de estas nuevas granjas de engorde

Dos de las embarcaciones de la almadraba de Zahara, en una imagen de archivo.
Jorge Garret / Cádiz

27 de marzo 2012 - 05:01

A un mes de la llegada de los primeros atunes al Estrecho, el Gobierno ha emitido su autorización para que las almadrabas puedan entrar este año en el negocio del engorde de los peces en las propias redes aunque con dos condicionantes: que la Comisión Europea y la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (Iccat) no pongan obstáculo a la instalación de estas nuevas granjas de engorde, y que la Junta de Andalucía, como administración competente, emita sus permisos.

La solicitud fue traslada al Ministerio de Agricultura, Medio Ambiente y Alimentación a principios de año y se reiteró a los responsables de la Secretaría de Pesca en una reunión celebrada en febrero. A última hora de la tarde de ayer, la Organización de Productores Pesqueros de Almadraba OPP-51 recibió una notificación del Ministerio en la que daba su visto bueno condicionado a la medida.

El gerente de OPP-51, Diego Crespo, expresó su satisfacción por la autorización del Gobierno aunque pedirá más información sobre los términos en los que el Ministerio se ha dirigido a Bruselas. En su solicitud, los almadraberos recordaban que España cuenta desde hace años con autorización para 14 instalaciones de engorde de las que solo utiliza tres debido al ajuste del mercado por la disminución de los cardúmenes. "Lo lógico es que exista espacio para que podamos desarrollar esta actividad, pero no sabemos si el Gobierno ha solicitado la instalación de nuevas granjas ni qué responderán Bruselas y la Iccat, porque el cupo ya está cerrado", analizó Crespo.

Las almadrabas de Conil, Zahara y Tarifa quieren seguir la línea de la de Barbate y apostar por el engorde como forma de diversificar la actividad e incrementar el negocio. La iniciativa consiste en habilitar una jaula de redes junto a la almadraba a la que se deriva parte de las capturas para proceder a su alimentación con caballas, sardinas y jureles, principalmente, de forma que las piezas incrementan su tamaño y su valor. Tras cuatro o cinco meses de engorde, en función del peso de los túnidos y de la situación del mercado, los pescadores extraen la cuota disponible.

"Queremos intentar hacer una inversión y probar cuáles son sus resultados, pero no tenemos experiencia salvo la de la almadraba de Barbate, que se estrenó el año pasado porque tenía el permiso correspondiente a la almadraba de revés [la referida al periodo de retorno de los atunes del Mediterráneo al Atlántico]", explica Diego Crespo. La OPP-51 defiende que la iniciativa permitiría que las almadrabas "no se jueguen toda la temporada a una carta" y también incrementar la actividad y el empleo en la industria asociada en La Janda.

Pese a lo avanzado de la campaña, los almadraberos siguen esperando que el Ministerio rubrique el mantenimiento de la campaña científica del Instituto Español de Oceanografía (IEO) en las artes gaditanas, que sirve para analizar la evolución de la especie y para garantizar la actividad pesquera.

La portavoz de la OPP-51, Marta Crespo, trasladó también ayer su "inquietud" por la inexistencia de comunicaciones por parte del Ministerio sobre esta cuestión. Crespo recordó que tanto el ministro Arias Cañete como el líder del PP Andaluz, Javier Arenas, han prometido durante la última campaña electoral que el Gobierno mantendría la actividad del observatorio científico. Sin embargo, esta medida aún no se ha ratificado y tampoco se ha convocado la reunión entre los pescadores y el IEO para concretar los aspectos técnicos de la campaña. "No es algo que se pueda hacer de un día para otro. El IEO tiene que llamar a los científicos, comprar el material necesario, que es costoso y viene de otros países. Son cuestiones que ya deberían estar en marcha", lamentó.

Esta iniciativa permite a la comunidad científica y, por extensión, al Gobierno, mantener un control de los cardúmenes que migran por el Estrecho y de su evolución. Los científicos del IEO acompañan a los pescadores durante las levantás y, cuando la almadraba alcanza su cuota, siguen trabajando para contabilizar los atunes que pasan por las mismas redes y analizar sus características. El Ministerio subvenciona estos meses extra en los que no hay capturas pero sí se mantiene la actividad.

La OPP-51 recuerda que gracias al observatorio la temporada de las almadrabas se prolonga durante seis meses y posibilita el acceso de los pescadores a la prestación por desempleo. Además, insiste en que es el único sistema mediante el cual se puede constatar la recuperación de la especie tras los planes internacionales puestos en marcha en 2005: "Las almadrabas fueron las primeras en alertar del riesgo de extinción de la especie y son las primeras que están advirtiendo su recuperación. Pero para eso es necesario que los científicos estén allí", apuntó Crespo.

El convenio para la puesta en marcha del observatorio se rubricó en 2010 y contemplaba una vigencia de entre tres y cinco años. A la espera de la confirmación del Gobierno, que el año pasado se rubricó en enero, 2012 será la tercera anualidad del proyecto.

La almadraba dispone este año de una cuota asignada de 637 toneladas. La cifra es similar a la de 2011, un mínimo histórico, a la espera de que se puedan obtener algunas toneladas más a través de la negociación del Gobierno español con otros países o de operaciones de compraventa de cupo con otras flotas nacionales que ya se negocian.

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