Aparcamientos
Cádiz mantiene cerrada un centenar de plazas de aparcamiento, a pesar de la necesidad de estacionamiento en la ciudad

Dastis reclama a Londres la gestión conjunta del aeropuerto de Gibraltar

Picardo responde que ya hubo un acuerdo en 2006 y culpa a España del incumplimiento

Aeropuerto de Gibraltar, cuya gestión abordará la negociación sobre las consecuencias del Brexit. / D.C.
Agencias

Madrid, 27 de febrero 2018 - 08:03

El Gobierno quiere acordar con Londres la "gestión conjunta" del aeropuerto de Gibraltar en el marco de las negociaciones bilaterales para que los acuerdos que alcancen Reino Unido y la UE sobre su relación futura se apliquen también al Peñón. Así lo ha desvelado el ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, Alfonso Dastis, en una entrevista, y confirmaron fuentes diplomáticas. Dastis dijo además a Financial Times que el Gobierno español podría aceptar que Gibraltar forme parte de la delegación británica en esas negociaciones bilaterales.

El gobierno de Gibraltar, presidido por Fabian Picardo, respondió ayer a Dastis. Recordó que la gestión conjunta de la terminal de aeropuerto ubicado en el Peñón se estipuló en el acuerdo de Córdoba de 2006 y afirmó que no se ha llevado a cabo "porque España no ha cumplido todavía ni esta ni otras partes relevantes" de aquel texto.

La negociación de los términos de la salida británica de la UE y de la relación futura entre Reino Unido y el club europeo corre a cargo de un equipo negociador europeo, dirigido por el francés Michel Barnier. Sin embargo, el Gobierno español ha logrado de los Veintisiete un derecho de veto sobre Gibraltar, en la medida en que los acuerdos sobre la relación futura solo regirán en el Peñón si hay un acuerdo bilateral entre Londres y Madrid.

Lo mismo sucederá con el periodo de transición que comenzará el 29 de marzo de 2019 y que, según la propuesta actual de Bruselas, terminará el 31 de diciembre de 2020. Ese derecho de veto no gusta a Londres, que querría que los acuerdos futuros se apliquen al Peñón automáticamente, según las fuentes consultadas.

Dastis, que se reunió la semana pasada en Madrid con el ministro británico para el Brexit, David Davis, dijo a Financial Times que es "cautelosamente optimista" sobre esas negociaciones bilaterales y que está convencido de que los asuntos "irritantes" pueden afrontarse.

El aeropuerto de Gibraltar siempre ha sido un asunto especialmente polémico porque España defiende que, al estar ubicado en el istmo, se encuentra en territorio ocupado, no cedido a Reino Unido por el Tratado de Utrecht de 1713. Si no hay acuerdo, aseguran las fuentes, el aeródromo saldrá del cielo único europeo y en Gibraltar no se aplicarán los acuerdos post Brexit.

Junto a la gestión del aeródromo, el Gobierno español quiere que esas negociaciones bilaterales sirvan para que el Peñón mejore su legislación medioambiental y la cooperación contra el fraude fiscal y el contrabando de tabaco a ambos lados de la Verja.

"Necesitamos más cooperación con las autoridades fiscales de Gibraltar o de Reino Unido, aunque la situación ya ha mejorado", comentó Dastis al diario británico. En su opinión, los gibraltareños parecen querer cooperar y ahora hace falta ver esa voluntad "en la práctica". Aunque tras el Brexit España podría volver a cerrar la Verja, Dastis ya ha dejado claro que su intención no es esa, sino mantener el statu quo o incluso mejorar la situación de las 13.000 personas que la cruzan a diario. Entre ellos, 8.000 trabajadores españoles, residentes en una de las zonas con más paro de España.

Protección para el vino de Jerez tras el Brexit

El consejero de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, Rodrigo Sánchez Haro, abogó ante el Departamento para el Medio Ambiente, Alimentos y Asuntos Rurales de Reino Unido por unas relaciones comerciales libres de aranceles tras el Brexit. Lo hizo en el marco de un encuentro en Londres con representantes del Ministerio británico, ante los que apeló a la defensa mutua del mercado común a través de unas exportaciones "claras y ágiles". Sánchez Haro reivindicó, además, un reconocimiento mutuo de las denominaciones de calidad, "cuya protección y prestigio hemos construido juntos durante años". Se trata, prosiguió, de sortear la amenaza que la salida de Reino Unido de la UE implica para figuras como las Denominaciones de Origen Protegidas (DOP) o las Indicaciones Geográficas Protegidas (IGP), que parten de la "aplicación y asunción" de los reglamentos europeos. En el caso de Andalucía, este peligro del Brexit puede afectar, en especial, al vino de Jerez, dada la existencia de caldos de imitación que utilizan la denominación protegida Sherry como reclamo. El consejero dijo que estas menciones, además de una marca, llevan aparejada la defensa de los productos amparados por las normas comunitarias y la protección frente al intrusismo.

No hay comentarios

Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último