Plantean modificar el Peprichye de El Puerto para transformar locales comerciales en viviendas

La actual normativa urbanística solo permite esta opción si el bajo comercial cuenta con un acceso a través de las zonas comunes del edificio

El comercio del centro de El Puerto no se resigna a morir

Una imagen de la céntrica calle Ganado, con numerosos locales cerrados. / D.C.

El pasado viernes, 23 de enero, se presentaba a través del registro municipal del Ayuntamiento una propuesta encaminada a solicitar una modificación puntual del Plan Especial de Protección y Reforma Interior del Conjunto Histórico y su Entorno (Peprichye).

La solicitud parte de Miguel León Ortega, quien fuera concejal de Urbanismo entre los años 1991 y 1999, siendo alcalde Hernán Díaz.

En concreto la petición plantea modificar el Peprichye para flexibilizar la conversión de locales comerciales en desuso en viviendas, algo que ya se está haciendo pero con una condición que no se da en otras ciudades, y es que el documento dice que “las viviendas plurifamiliares tendrán su acceso desde zonas comunes y, nunca, de forma directa desde la calle. Sólo las unifamiliares tendrán acceso directo desde la calle”.

Muchos locales del centro se encuentran cerrados y sin visos de abrir como comercios"

Para Miguel León, esta prohibición expresa de la normativa de que las viviendas plurifamiliares puedan tener acceso desde la calle “es restrictiva frente a la contemplada en el actual Plan General de Ordenación Urbana, que dice que “en edificios de viviendas colectivas se podrá acceder a cada una de las viviendas desde el espacio público exterior a través de espacios comunes”, no obligando a que sea desde las zonas comunes del edificio.

Según la solicitud presentada al Ayuntamiento “esta limitación impide la recuperación y reutilización de numerosos locales en desuso o infrautilizados en el Conjunto Histórico, donde abundan los bajos comerciales cerrados o con escasa o nula demanda comercial, contribuyendo al deterioro del tejido urbano y a la pérdida de población residente, no existiendo en la normativa argumento o razonamiento que justifique tal prohibición”.

Nuevos hábitos comerciales

También se añade que “la concepción arquitectónica inicial de estos edificios no previó la modificación de los hábitos comerciales de la población, que ha provocado la situación actual, ni tuvo en cuenta la posibilidad, seguramente por evitar molestias, de comunicación de los locales con las zonas comunes que a veces resultan materialmente imposibles y en otras estatutariamente inviables. Y aunque los estatutos no permitían el acceso de los locales a las zonas comunes, nada dicen de esa comunicación cuando se trata de viviendas, pero eso no se previó por los promotores y no existe, en la mayoría de los casos, voluntad de los vecinos para aceptar otra interpretación distinta a su negativa”.

Miguel León añade que “muchos de estos locales cuentan en ocasiones con varias puertas de acceso a la vía pública sin que ello implique una perturbación por el tráfico de personas a través de dichos accesos, ni un cambio sustancial en la fachada de los edificios. Muy al contrario, la modificación de fachadas de comercios, con sus escaparates, luminosos interiores, etc, a ventanas o cierros de viviendas con la disposición y diseño propios de nuestra cultura y arquitectura, mejoraría el aspecto exterior de los edificios”, argumenta.

Así mismo, recuerda que “en la práctica totalidad de los estudios de opinión sobre cuáles son los problemas que actualmente preocupan a la población española, especialmente a los jóvenes, aparece en los primeros lugares la vivienda y la gran dificultad de acceso a su compra o alquiler por la escasez de la oferta”.

En el caso de locales de grandes dimensiones que pudieran dar lugar a más de una vivienda, la propuesta plantea que pudiera permitirse la solución de un solo acceso a la calle, distinto al de la zonas comunes, que interiormente contara con un espacio distribuidor a esas viviendas y siempre cumpliendo las condiciones de habitabilidad, seguridad, ventilación e iluminación natural exigidas por la normativa técnica y sanitaria.

En concreto, la modificación puntual solicitada propone que “los locales situados en edificios de uso mixto podrán autorizarse para su cambio de uso a vivienda sin necesidad de disponer de acceso a través de las zonas comunes del edificio, siempre que dispongan de acceso directo e independiente a la vía pública o espacio libre de uso público, incluso compartiendo dicho acceso con otras viviendas a través de un nuevo espacio distribuidor interior común; cumplan las condiciones de habitabilidad, seguridad, ventilación, iluminación y accesibilidad previstas en la normativa vigente; no alteren la estructura y volumetría del edificio, no superen su densidad residencial, ni perjudiquen su protección arquitectónica o patrimonial, y siempre que se obtenga un informe favorable del Área de Urbanismo y, en su caso, de la Consejería competente en materia de Patrimonio Histórico”.

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