"Las peluquerías ahora se están convirtiendo en un artículo de lujo"
La reciente subida del IVA está ocasionando que muchos consumidores decidan empezar a tratar su cabello sin la supervisión de profesionales expertos en la materia
Desde el pasado 1 de septiembre los diferentes centros de belleza, peluquerías y tiendas de suministro de artículos relacionados con el cuidado del cabello se han visto afectados por la subida del impuesto sobre el valor añadido, conocido por sus siglas IVA. Los centros de belleza han tenido que subir el impuesto de los servicios que prestaban y, tal y como recoge el Real Decreto Ley 20/2012, del 18 al 21%, las peluquerías lo han tenido que hacer de un 8 un 21% y las tiendas de suministro para peluquerías y particulares también han tenido que encarecer sus productos debido a la nueva revisión del IVA general.
Esta subida ha ocasionado que haya proliferado la figura del peluquero a domicilio, una práctica habitual que ha estado aumentando desde que comenzara la crisis y que ante la subida del IVA ha cobrado un mayor protagonismo. A través de diferentes carteles establecidos en diferentes puntos de la ciudad, los profesionales del cabello ofertan sus servicios a domicilio, algunos de ellos sin estar dados de alta como autónomos, haciendo así que prolifere la economía sumergida en el gremio de los peluqueros.
A lo largo y ancho de la ciudad son multitud los establecimientos que ofrecen un correcto tratamiento para el cabello. Muchos de ellos están especializados en un determinado tipo de tratamiento o en un determinado sector de público como el femenino o el infantil. José Vicente Cairón es el dueño del salón de belleza Cairón de Bohemio (Avenida del Ejército, 2) y afirma que "no pienso subir los precios, aguantaré con esta subida de IVA y con la del IRPF. La solución no está en subir los impuestos, actualmente la peluquería se está convirtiendo en un artículo de lujo cuando no debería ser así". También comentó que "ahora los consumidores aguantan más las necesidades del cabello, ya que para muchos resulta imposible pagar un corte de pelo al mes".
Aunque para las tiendas de suministro de artículos relacionados con el cabello la subida ha sido menor que para las peluquerías, ellas también han notado cambios en el consumo de sus clientes. "Antes vendíamos cien tintes al mes de ocho euros y ahora podemos vender 200 pero de tres euros. Al final es el cliente el que sale perdiendo", comentaba una empleada de la tienda Margarita Camacho (Avenida de la Libertad, 32).
Ante esta situación, muchas peluquerías han visto reducido su volumen de clientela habitual dado que multitud de personas han optado por ser ellas mismas las que cuiden de su cabello sin la supervisión de un experto. Muchas son las mujeres que han decidido aplicarse un tinte ellas mismas y los hombres que, con un cortapelo eléctrico, se rapan la cabeza o se suavizan el volumen de cabello en casa.
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