Expertos de Ctaqua en El Puerto avanzan en la integración de las algas en los sistemas de acuicultura multitrófica
Un proyecto realizado junto a investigadores gallegos confirma que este desarrollo es viable, siempre que se adapten cuidadosamente a las condiciones ambientales locales.
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Optimizar recursos, reducir impactos ambientales y diversificar la producción son algunos de los principales retos de la acuicultura actual. En este contexto, la acuicultura multitrófica integrada (IMTA) se perfila como una vía prometedora para avanzar hacia sistemas más sostenibles, eficientes y resilientes en España.
Con el objetivo de profundizar en la comprensión y aplicación de este sistema, el proyecto Aquatrofic ha evaluado la integración de peces, almeja fina, almeja japónica, ostión y macroalgas, como Gracilaria gracilis y Ulva ohnoi, en ensayos desarrollados en esteros andaluces y sistemas bajo techo en Galicia.
La iniciativa, ejecutada por el Centro Tecnológico de Acuicultura (Ctaqua) y el Clúster de la Acuicultura de Galicia (CETGA), confirma la viabilidad técnica de los sistemas IMTA en condiciones reales de producción y aporta aprendizajes para su adaptación.
Durante 18 meses, ambos centros han trabajado en sus respectivas comunidades autónomas para mejorar la eficiencia en el uso de los nutrientes procedentes del cultivo intensivo de peces y explorar nuevas oportunidades de diversificación productiva. Entre los resultados más relevantes, destaca el incremento de la base de conocimiento sobre las respuestas fisiológicas y el crecimiento de las macroalgas.
“Hemos observado una notable resiliencia de Gracilaria a condiciones ambientales variables, lo que refuerza su idoneidad para sistemas IMTA en entornos estuarinos”, explica Erik-jan Malta, responsable de la dirección del Departamento de Investigación Aplicada e Innovación de Ctaqua. En el marco del proyecto también se han evaluado sistemas de cultivo eficientes para macroalgas y bivalvos, generando herramientas técnicas que ya pueden transferibles al sector gracias a la colaboración con la Asociación de Empresas de Acuicultura Marina de Andalucía (ASEMA).
Además del trabajo realizado en las instalaciones de ambos centros, se llevaron a cabo experiencias piloto en instalaciones de producción comercial, que permitieron analizar el rendimiento del sistema IMTA en escenarios reales.
En este contexto, los resultados obtenidos en peces y bivalvos fueron inferiores a lo esperado, en contraste con experiencias previas. No obstante, este resultado ha sido clave para identificar los factores limitantes que condicionaron el desempeño del sistema: episodios de calor extremo, un invierno y primavera excepcionalmente lluviosos, salinidades inusualmente bajas y un ambiente altamente fangoso asociado al elevado caudal del Guadalquivir. “Estas condiciones afectaron de forma directa al bienestar y crecimiento de los organismos, especialmente en el caso de la almeja fina”, explica Arleta Krystyna Skrzynska, técnico del proyecto en Ctaqua.
A partir de estos aprendizajes, Aquatrofic propone recomendaciones técnicas concretas para mejorar la adaptación de los sistemas IMTA, entre ellas una selección más precisa de las zonas de cultivo y la incorporación de áreas de decantación que contribuyan a mejorar la calidad del agua y reducir la carga de sólidos en suspensión. “Con este trabajo confirmamos que el desarrollo de sistemas IMTA es viable y prometedor, siempre que se adapten cuidadosamente a las condiciones ambientales locales”, señala.
Los resultados y conclusiones del proyecto fueron trasladados a los agentes del sector en una jornada celebrada en Ctaqua en formato híbrido, el pasado 15 de enero. El Centro Tecnológico ha puesto a disposición de todas las personas interesadas la grabación de este evento en su canal de YouTube.
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