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La crisis escuece a las economías domésticas pero no ahonda en la herida

Los caseteros acusan un menor volumen en sus ventas aunque hay ligeros repuntes

Las casetas venden menos desde hace unos años ya que mucha gente prefiere ir después de comer en casa para ahorrar.
Julia Alarcón El Puerto

28 de abril 2013 - 01:00

A veces uno intenta hacer memoria y recordar cómo eran nuestras vidas antes de que llegase la crisis, pero nada, no hay manera, parece que la también llamada recesión está desde siempre entre nosotros. Entró sin pedir permiso y ahí se instalado, omnipresente en las distintas facetas de nuestro día a día. Cómo no, también ha acudido a la Feria de Primavera.

Este periódico ha querido contactar con diversos caseteros de El Puerto para saber cómo les estaba afectando y estos se han expresado prácticamente al unísono: "La crisis se está notando, y mucho".

Quienes mejor llevan esta época de recortes son las peñas y hermandades, ya que son casetas que cuentan con las aportaciones de los socios como respaldo financiero. Así, por ejemplo, La Humildad bien podría haber colgado el cartel de completo a la hora del almuerzo durante estos días. Ahora bien, este lleno absoluto no es fruto de la casualidad, se han apretado el cinturón: "Llevamos tres años con los mismos precios", declara José Manuel Cristo, teniente hermano mayor.

En una situación similar se encuentra Los del homenaje. Francis Sánchez, el encargado, asegura que la crisis no está haciendo mella en el negocio: "Todos los días están siendo muy fuertes". Bajo su punto de vista, la buena ubicación de la caseta y los años que los avalan son las claves de su éxito.

Tampoco está pasando por su peor momento Lo Mázimo, otra caseta que atesora una larga trayectoria en Las Banderas. "La cosa está un poco más floja que en ediciones anteriores pero tenemos las esperanzas puestas en que haya un repunte mañana lunes, una jornada que los portuenses no perdonan", apunta Juan Antonio Serrano, el responsable.

La cosa pinta peor para otros. En la Casa de las Alpujarras no ven atisbos de beneficio por ningún lado. "La gente viene comida de casa, o como mucho tapean algo, nada de sentarse a comer por derecho", se lamenta Santiago Gómez, el dueño. "Le damos salida a los platos más baratos de la carta, sin embargo apenas estamos sirviendo jamón". El ejemplo deja muy claro que hay muchas familias rascándose el bolsillo y dosificando el gasto destinado a ocio.

Gómez pone la puntilla a esta negra situación afirmando que "el alquiler de los módulos para las casetas es cada año más caro mientras que los ingresos van disminuyendo".

No lo ven nada claro tampoco en la Peña La Mezquita, que está regentada por un grupo empresarial que monta casetas en Sevilla, Córdoba, Jaén y Málaga. "La crisis está afectando a todas las ferias", asevera David Zamorano. "Las ventas están por debajo del año pasado a pesar de ofrecer precios más que populares".

Por último, Francisco Botella es un valiente emprendedor que ha decidido montar su negocio por primera vez en la Feria de Primavera. "Hay contención en el gasto, eso está claro, aunque espero que la cosa mejore en los últimos días". Asegura que volverá en la próxima edición pero que intentará buscar una ubicación más céntrica que redunde en sus beneficios.

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