El parqué
Jornada de cautela
CONMEMORACIÓN Aniversario del centro La Salle Santa Natalia
El Monasterio de la Victoria fue durante la noche del sábado una clase más del colegio La Salle Santa Natalia, pero no de hoy, sino de hace 50 años, cuando la institución lasaliana abrió su centro educativo. En el antiguo altar del edificio histórico se colocó una mesa de profesor, que se iluminó con un candil; a su frente, se ubicaron varias bancas para los alumnos y a su espalda se colgó el tradicional mapa de España que antaño tenían todas las aulas.
Esta fue la puesta en escena para iniciar el acto inaugural del cincuentenario del centro educativo lasaliano de la calle La Rosa ya que todo comenzó con la representación de una pequeña trama que sirvió de hilo argumental para la primera parte de la ceremonia. Miguel Menacho, profesor de La Salle, se vistió con el hábito de la congregación (con túnica negra y el babero blanco que emula a los cabrios del escudo de la congregación) y se encargó de dirigir una clase donde preguntó a sus alumnos por cuestiones matemáticas, lingüísticas o geográficas. Posteriormente, invitaba a los niños a salir al patio del colegio, momento en el que continuaba la representación con un vídeo. En él, uno de los alumnos iniciaba una conversación con el busto que hay en el colegio del hermano Ignacio Javier (promotor y fundador del centro portuense) donde dialogaron sobre los inicios del proyecto. Acto seguido, hacían su entrada en el Monasterio y se sentaban en una capilla situada junto al antiguo altar 50 antiguos y actuales alumnos de La Salle. Cada uno de ellos representaba a las promociones de escolares que ha tenido esta institución.
Un fragmento de la película El señor de la Salle, dirigida en 1964 por Luis César Amadori y que cuenta la vida de San Juan Bautista de la Salle (fundador de las Escuelas Cristianas lasalianas), sirvió para preceder a las primeras intervenciones. En representación de los antiguos alumnos intervino el periodista de Diario de Cádiz Francisco Andrés Gallardo quien evocó sus recuerdos como escolar de este centro. "Medio siglo es más de media vida y toda una vida se nos acumula con lo que vivimos en el colegio", apuntó. Seguidamente, y en representación de los profesores, Nicolás Jiménez (actual docente y antiguo alumno del centro) hizo una reflexión basada en "la memoria y las intenciones de futuro". En este sentido indicó: "Hay que seguir inculcando en los alumnos valores como la solidaridad, la tolerancia y el respeto a las normas". De hecho, como continuación a esta afirmación, y para finalizar su elocución, hizo una simpática simulación de una riña a dos alumnos. Para ello llamó al orden a dos alumnos, concretamente al que representaba en el acto a la primera promoción que salió de La Salle, Salvador Bautista, y a la última promoción que ha iniciado este año sus estudios en el centro, representada por Juan Manuel. Tras esta fingida regañina, se daba paso a un vídeo donde el responsable visitador de La Salle en España y Portugal (el número uno en el organigrama de la congregación en la Península), Jesús Miguel Zamora, felicitó a la institución lasaliana portuense por el aniversario del centro. "Han pasado 50 años comprometiéndose con una tarea bien hecha; y éste es el inicio de otros 50 años construyendo futuro", dijo.
En el acto también hubo espacio para la música. En primer lugar, le tocó el turno a la orquesta Plectum Gaditanum (dirigida por Carlos Coronado, antiguo alumno de La Salle). Posteriormente, el coro de alumnos del colegio cantaron el Himno a San Juan Bautista de La Salle además de Y sólo Dios, la composición oficial de la institución.
El acto concluyó con un nuevo turno de intervenciones iniciado por la directora del centro, María del Carmen López Marchena. En su alocución apuntó: "Hoy (por el sábado) hemos recordado 50 años de ilusión, de familia y de escuela cristiana". Asimismo instó a toda la comunidad educativa a seguir trabajando por el centro ya que, a su juicio, "de la implicación de padres, alumnos y profesores depende de crear o no el futuro que deseamos". La última palabra la tuvo el alcalde, Enrique Moresco, quien recordó que también fue alumno de La Salle. Asimismo incidió en que el Ayuntamiento ya ha iniciado el proceso para la concesión de la Medalla de Oro de la ciudad aunque apuntó que "El Puerto nunca podrá pagar por lo que ha hecho La Salle". No obstante, el acto también tuvo momentos reivindicativos ya que tanto el alcalde como el profesor Nicolás Jiménez, durante sus discursos, reclamaron que la Junta de Andalucía concierte el ciclo de Educación Infantil.
El acto celebrado en la noche del sábado ha sido el primero de un programa que se desarrollará hasta junio del año próximo, un curso donde habrán actos religiosos, exposiciones y encuentros deportivos. Todo ello servirá para recordar que hace 50 años llegó a la ciudad la estrella (que simboliza la fe) y los tres cabrios que aparecen en el escudo de una institución cuya labor está centrada en la educación escolar, especialmente en la de los más necesitados.
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