El Centro de Drogodependencias atiende actualmente a 15 menores
El 26% de los tratados tienen medidas de internamiento decretadas por el Juzgado
El Área de Bienestar Social ha realizado un balance sobre el programa de intervención con menores que desarrolla el equipo de profesionales del Centro de Drogodependencias de la ciudad. A día de hoy este servicio, cuya gestión corresponde al Ayuntamiento, está trabajando con 15 jóvenes (10 de ellos varones). De estos, el 26% se encuentra acogido a medidas de internamiento dictadas por el Juzgado de Menores. Parte del tratamiento que reciben está basado en acudir al Centro de Drogodependencias para recibir psicoterapia. Mientras, el resto está incluido en el programa ya que los padres o tutores han comunicado que sus hijos consumen y que tienen que acudir al centro.
La concejala de Bienestar Scoial señala que en la mayoría de los casos "nos encontramos con padres muy desorientados, en algunos casos, habiendo recorrido ya diferentes recursos como salud mental infantil, equipo de infancia y familia, psicólogos privados o psiquiatras". Generalmente, los jóvenes proceden de familias de clase media y no desestructuradas. Además, se ha comprobado que presentan indicativos que pueden acabar en trastornos de personalidad tales como inclinación al abuso de sustancias, propensión a la impulsividad, discordancia familiar, predisposición a la delincuencia, así como una fuerte tendencia al egocentrismo y a una conducta histriónica.
Teniendo en cuenta todos estos patrones de conducta, señala Mariola Tocino, el equipo de profesionales de la Concejalía de Bienestar Social que tutela el Programa de Menores, utilizan el inventario clínico para adolescentes de Millon (MACI). Este diagnóstico sirve para prescribir tratamiento farmacológico por parte del médico del centro. Además, éste es bio-psicosocial, donde cada parte tiene su cometido y debe estar perfectamente sincronizado con los otros.
Importante en el tratamiento son los controles de orina, por un lado para informar a padres y jueces de como evolucionan los pacientes, y por otro para que el profesional que le atiende sepa que no le engañan y también para que el propio joven pueda ver su evolución.
Mariola Tocino reseña que las drogas que más consumen los jóvenes en tratamiento son el alcohol, cannabis, cocaína, éxtasis y benzodiacepinas (Trankimazin). Y la edad media de inicio del consumo es la siguiente: cannabis y alcohol, con 13 años y cocaína con 15 años.
Paralelamente, tal y como explica Tocino, se realiza un trabajo con la familia del menor, uno de los pilares "fundamentales" del tratamiento. La concejala señala que "se precisa de su implicación y colaboración para que el tratamiento del menor obtenga resultados" ya que en muchas ocasiones el menor no tiene conciencia de su adicción.
La edil concluye señalando: "No podemos obviar que el problema de las toxicomanías afecta principalmente a muchos adolescentes y jóvenes por ser en esta franja de edad más vulnerables. De ahí que debamos trabajar coordinadamente desde todos los sectores de la sociedad para poner en marcha todos los mecanismos posibles para prevenir este problema, sin hacer compartimentos estanco como si de una epidemia afecta a ciertos individuos se tratase".
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