El parqué
Jornada de cautela
Conciliando
ESMORECIO me vino mi Israel de clase. En conocimiento del medio le habían propuesto hacer una chirigota y los compañeros lo eligieron de bombista. "Papa yo no quiero ser bombista. A Juanito Pérez lo han puesto de punta jurado y a mí me quieren poner tocando el bombo. Ninguna niña se fijará en mí papa. Eso es como cuando en el furbo te ponen de portero". "Hijo mio no digas esas cosas" le dije yo en plan padre ejemplar. "Mira Casillas que es portero y ligó con Sara Carbonero".
El problema preocupó tanto a Elías Juárez que pidió a sus compañeros del departamento de Robótica de la Universidad de Cádiz que diseñaran un robot bombista, una máquina celestial que fuera capaz de sustituir a los humanos en este puesto que nadie quiere. Lo primero que hicieron es encargar un estudio de campo que concluyó que sólo uno de cada diez bombistas de agrupaciones había soñado con ese puesto. Tan sólo en Paterna existía una gran afición a salir tocando el bombo.
Tres años de trabajo ha costado diseñar a Casar 16. Su nombre viene de Caja de Sardinas, la que se utilizaban antiguamente con los bombos. Los antiguos bombistas tenían que oler una barbaridad a arencón.
El prototipo ya está casi listo y saldrá a la calle el próximo viernes de Carnaval formando parte de la callejera 'Los chirigoteros automáticos'. "Iremos todos vestidos de robots para que nadie se dé cuenta de que Casar 16 es diferente. Nos lo ha aconsejado el psicólogo del robot, que dice que es muy importante que no se sienta sólo en su primer encuentro con la humanidad…". "Es que hay mucho sieso", dijo el científico que se puso por un momento en modo barra de bar.
De hecho Casar 16 está diseñado hasta el último detalle. "Sabe apoyarse en una barra de bar y el moscatel Gloria que se bebe es el que le sirve de combustible para alimentar sus baterías. Lleva un radar incorporado que le permite incluso saber cual es el puesto más cercano de Tere la la de La Tartana.
Casar 16 tiene forma humana. De hecho está inspirado en el famoso bombista gaditano Pepe El Formica llamado así porque su forma recuerda a lo que era una mesa como las que antes había en las cocinas, unas patitas como de pollo sietemesino y un abdomen al que el bombo se adaptaba de forma natural. De hecho al Formica no había ni que ponerle los amarres por la espalda porque se le quedaba incrustao el bombo.
Como la chirigota va vestida de robot no han tenido ni que hacerle la cara. ¿Cómo se mueve, Elías? Pues a ruedas como el Santo Entierro… no va a querer que vaya a paso horquilla. Qué el robot es bombista, no el capataz de La Piedad.
Casar 16 está elaborado en pilanganato de poliedramida… me lo acabo de inventar, pero suena a tecnología punta una jartá. La verdad es que como la cosa estaba chunga de presupuesto taparon los jierros de muñeco robótico con cajas de poliespán donde venían los langostinos de Sanlúcar que compraron para la comida de Navidad.
Casar 16 en su primera prueba tocó el bombo como si hubiera salido toda su vida en la banda de música de la Cruz Roja de Puerto Real y fijaté si estaba perfeccionado el robot que hasta vendió 7 libretos a unas alemanas que los vieron actuar en la calle Cobos… lo que es la tecnología punta. ¿Jander Clander? Preguntó él… son 7 euros.
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