Ensayo general del alirón
Fútbol l Primera División
El Madrid vence al Athletic con un buen Saviola en su regreso, pero tendrá que esperar a la próxima semana para intentar un nuevo asalto al título de campeón
El estadio Santiago Bernabéu disfrutó sintiendo al Real Madrid campeón, pese a que el triunfo del Villarreal aplazó los festejos, pero no el ensayo del alirón con un partido vistoso, de buen fútbol, en el que Javier Saviola demostró las razones por las que viste de blanco.
La Cibeles tendrá que esperar, pero el Bernabéu comenzó a disfrutar de una fiesta anticipada. Degusta el juego de un equipo crecido, que se siente campeón y sin ataduras ni presión, por la amplia distancia con sus perseguidores, desata su mejor fútbol.
Poco importaba que el triunfo del Villarreal impidiese el alirón. El Real Madrid saltó al césped con el triunfo en la mente ante un Athletic que confirmó su crecimiento.
Saviola se "colaba" en el equipo titular del Real Madrid y demostraba que Bernd Schuster ha sido injusto con él.
Arrancó el duelo con un ritmo endiablado. Robinho y Sneijder fueron los primeros en probar a Armando, mientras Saviola, en su primera incursión pedía mano por un centro que de forma involuntaria rechazaba en la zaga bilbaína.
Dos años después regresaba Gurpegui. Cumplida su sanción por dopaje, lideraba una defensa que comenzó dura y con orden. Fuertes en el juego aéreo, soportaron el ritmo blanco. Y eso que cuando no era Saviola, se descolgaba Raúl o entraban con potencia Sneijder y Guti.
Avisó Garmendia a Casillas con un disparo lejano que detuvo en dos tiempos. Pero en el mismo minuto, en el 13, Saviola comenzó a saborear su gran noche. Un disparo ajustado de Raúl lo rechazó Armando en una buena intervención, que tiró por tierra en el posterior chut de Robinho. El balón muerto lo aprovechó el más listo y Saviola lo celebró a lo grande.
Con el objetivo cumplido en su temporada, el Athletic no se achicó y buscó el empate. Pese a medirse a una de las mejores imágenes del Real Madrid de la temporada, hizo sacar a Casillas sus mejores paradas del repertorio. Voló a un cabezazo a la escuadra de Etxeberría y respondió con reflejos a un potente disparo de Garmendia desde la frontal.
El partido iba de área a área y, en una de esas, Llorente encontró premio a su esfuerzo. Heinze cometió un error infantil, metiendo el cuerpo en el momento del remate, cuando había perdido la posición, y el árbitro no dudó en señalar el punto de penalti. Y Casillas puso en pie al Bernabéu. Salvó el lanzamiento potente, pero sin colocación, de Garmendia.
El primer acto lo cerró, como no, Saviola. Sus desmarques le permitieron disfrutar de dos ocasiones ante las que respondió bien Armando. El trabajo no se redujo en el inicio del segundo, cuando Sneijder y de nuevo Saviola probaron suerte.
Sin embargo, fue Gurpegui quien tuvo el empate en sus botas. El único despiste de la zaga blanca, le dejó sólo tras un rechace y, en el área chica, chutó alto.
El partido debía cerrarlo el Real Madrid. Para ello Schuster introdujo a Robben e Higuaín que respondieron con rapidez. Pase del argentino y remate a placer del holandés en el segundo gol.
La confianza del buen pase hizo olvidar su miedo en la definición a Higuaín, que en la siguiente jugada, aguantó a que se venciese a un lado Armando para chutar al otro con potencia y desatar la fiesta en el Bernabéu.
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