Reyes Magos
Los leones de Correos. Por Fernando Santiago
Las únicas cartas que llegan a mi buzón son de Eléctrica de Cádiz, Aguas Cádiz, Gas Natural y El Corte Inglés. Ya no me escribe ni el banco. De vez en cuando la oficina del censo, alguna multa de higos a caracoles, rara vez la Agencia Tributaria , ahora que llega una campaña electoral los sobres de los partidos con cartas encomiásticas . Y un montón de publicidad que nunca leo , no sé porqué hacen el esfuerzo de enviarla, lo que los finos llaman buzoneo. Hasta ese neologismo se ha convertido en arcaico, lo que es la vida. El correo electrónico y el guasap se han cargado a las cartas mientras Correos trata de cambiar y el cartero ha dejado de ser el anuncio de la llegada de noticias. No sé si fue Saramago el que dijo la cursilada de que una lágrima no puede emborronar un email. Desde luego las nuevas tecnologías han fomentado el género epistolar pero han sido la muerte de las cartas. No habrá ningún investigador en el futuro que analice la correspondencia del siglo XXI y lo que se decían famosos, escritores y políticos negro sobre blanco, como dice el topicazo actual. Hacía años que no enviaba una carta y el otro día comprobé que los sellos son autoadhesivos . Ni siquiera cabe ya el lengüetazo de hace unos años. Hasta los sobres se cierran de la misma manera . Cuando le hablemos a nuestros nietos de las cartas pensarán que es algo tan viejo como la achicoria o los boniatos. Somos la generación que con más rapidez nos adaptamos a los cambios: hemos pasado del UHF y VHF a MoviStar+ . De los partidos comentados por Matías Prats(abuelo) a discutir quién tiene Vodafone y quién no para poder ver los partidos de la Champions comentados por Maldini. Del Seat 600 al Bla Bla Car. Todo en el transcurso de una sola generación. El tipo de cambios que antes sucedían en un siglo ahora pasan en una década. Las tarjetas postales se han convertido en objeto de colección y sirven para que Rafael Garófano nos ilustre sobre las costumbres de nuestros padres y abuelos, mientras mantenemos varios grupos de guasap abiertos con la familia, los colegas, los compañeros de trabajo o las madres y padres del colegio de los niños. Antes las novias perfumaban las cartas o ponían en el sobre “Date prisa cartero que esta carta es para el soldado que yo más quiero” o frases similares. Ahora hasta los leones de Correos pasan hambre. Así de rápido van las cosas, aunque dice el Kichi que le ha mandado una carta a Susana y la Presidenta no le contesta. Empieza a parecerse a Carlos Díaz. Fernando Santiago
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