Peligro a diestro y siniestro
cádiz c.f.
Ferreiro ya ha igualado los cuatro tantos que firmó la pasada temporada en el Zamora e Ikechi, el jugador de moda en el equipo amarillo, ha sumado un par de goles de forma consecutiva a sus enormes galopadas
Dos caminos que llevan a un solo destino: el gol. El nuevo Cádiz de Jose González puede presumir de crear peligro a diestro y siniestro de las manos, y cómo no de los pies, de David Ferreiro e Ikechi Anya. El gallego ya ha igualado a estas alturas los cuatro tantos que marcó la pasada temporada en las filas del Zamora. Y el escocés, que se ha erigido como el hombre de moda en el equipo amarillo, ha sumado un par de dianas consecutiva a sus continuas galopadas y desbordes.
El buen momento de ambos está cerrando el paso por las bandas a otros jugadores de la plantilla llamados también a marcar diferencias durante el curso liguero. La competencia siempre es titular y ninguno de los dos parece dispuesto a bajar la guardia lo más mínimo. De hecho, Ikechi Anya deja claro que ni mucho menos se considera un titular indiscutible. Y David Ferreiro destaca que si brilla él es porque lo hace el equipo. Hay compenetración entre los dos y la humildad está a la altura de la calidad que atesoran.
"Hay que ganarle al Badajoz para dar más valor al punto sumado en Melilla. Queremos seguir con la buena racha de resultados y si es posible ganar, mucho mejor", destacaba ayer David Ferreiro en la sala de prensa de El Rosal. "El Almería B es un gran equipo y vencimos de forma contundente", recordaba con optimismo. "A ver si este domingo podemos hacer un gol muy pronto, como hicimos entonces, y que luego caigan más", dejaba caer el centrocampista gallego, que hablaba por él y por el colectivo: "El equipo está muy mentalizado y no tenemos prisas por ser primeros del grupo. Vamos a ir paso a paso porque los rivales ponen las cosas muy difíciles".
David Ferreiro no se crece al analizar el mes de noviembre, con tres partidos en el estadio Carranza. "En casa hay que sumar de tres en tres, pero también ser cautos e ir despacio. Lo primero es el Badajoz. Luego tocará medirnos a otros equipos y ya se hablará de ellos", pedía horas antes de recibir a la escuadra de Víctor Torres Mestre.
El segundo goleador del equipo amarillo no escondía su alegría: "Llevo los mismos goles que metí en el Zamora la temporada pasada. Y el equipo también está creciendo mucho. Ojalá Akinsola siga así, con su gran racha. Y hay que destacar también que encajamos muy pocos goles".
Ferreiro miraba a la otra banda. "Ikechi es muy rápido, yo no. Está en un nivel muy alto y espero que siga creciendo porque el equipo lo agradecerá", decía. "La verdad es que juegue quien juegue lo hace bien", añadía. "Los contrarios están mejor que nosotros a balón parado. Nosotros, en ese sentido, tenemos que seguir trabajando para mejorar con el paso de las jornadas", concluía autocrítico.
Ikechi Anya también se mostraba ambicioso. "Hay que hacer del Ramón de Carranza un fortín. Por ahora lo hemos hecho y ojalá sigamos en esta línea", adelantaba el escocés. "No me veo como el mejor del equipo. Estoy en un buen momento, pero estoy feliz por todos, porque estamos sumando puntos", apuntaba humilde ante los continuos piropos en forma de preguntas de los periodistas.
Ikechi Anya tan solo piensa en crecer: "Los entrenadores me dan consejos y sé que tengo que tirar a portería un poco más. De todas formas, lo importante son los goles; y da igual quien los marque".
Y se ponía serio: "Todos los futbolistas deben ser exigentes consigo mismos. Uno sabe cuando ha estado bien y cuando ha estado mal. Y el que se relaje en este equipo, se equivocará. Pedro Barrancos y Toti me pueden quitar el sitio perfectamente. Y por eso trabajo muy duro todos los días", destacaba.
Ikechi también miraba a la banda opuesta: "Ferreiro tiene mucha calidad y tenemos mucha compenetración. Sé lo que va a hacer él y él sabe lo que voy a hacer yo. Espero aprender mucho de él porque es un gran jugador". Y a la punta de ataque le echaba un vistazo: "Con Akinsola me entiendo muy bien porque habla inglés y todo es más fácil. El míster hace todo lo posible para que nos entendamos en el campo", añadía.
El extremo escocés pedía un tratamiento especial a los colegiados: "A veces tengo dos hombres encima y los árbitros lo saben. La verdad es que me gustaría que me protegieran un poco más".
Y concluía muy optimista: "Este mes va a ser bueno porque jugamos tres partidos en casa. El objetivo debe ser sumar nueve puntos. Da gusto jugar en Carranza con esta gran afición. Esperamos regalarle un triunfo el domingo".
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