Cádiz CF Jairo, un extremo de grato recuerdo

  • El zurdo tinerfeño regresa con el Girona a Ramón de Carranza tras su buena temporada de amarillo

Jairo, con gesto cariacontecido tras el partido de Copa del Rey del Cádiz CF contra el Espanyol. Jairo, con gesto cariacontecido tras el partido de Copa del Rey del Cádiz CF contra el Espanyol.

Jairo, con gesto cariacontecido tras el partido de Copa del Rey del Cádiz CF contra el Espanyol.

Este sábado pisará el césped del Ramón de Carranza un futbolista que en una sola temporada, la pasada, se ganó el reconocimiento de la afición por su buen trabajo. Jairo Izquierdo regresa a la capital gaditana en las filas del Girona, su equipo, el que lo cedió la pasada campaña cuando lo descartó para Primera División, a un Cádiz que supo sacar del extremo tinerfeño todo el jugo posible y más.

En efecto, el traspaso de Álvaro García al Rayo Vallecano y la grave lesión de Juan Hernández a las primeras de cambio posibilitó que Álvaro Cervera confiara uno de los costados, el teórico de los zurdos, a Jairo, aunque no desde el comienzo. De hecho, el canterano Manu Vallejo se ganó un puesto en el once titular gracias a una pretemporada para enmarcar y empezó actuando pegado a la banda.

Sin embargo, según avanzó la competición, el técnico fue dando minutos al habilidoso extremo canario, cuya definitiva entrada en el equipo, desplazando a Manu al centro del ataque, coincidió con la mejor racha de todo el curso. Casualidades o no, el Cádiz con Jairo se convirtió en un mejor Cádiz.

Indiscutible para el entrenador, el tinerfeño se ganó el favor de la grada no sólo con su incuestionable aportación en ataque sino con un derroche de pundonor para contribuir a las labores de contención, ejerciendo en más de una ocasión incluso de lateral.

Autor de tres goles durante la Liga, materializados en las victorias en Lugo (1-2) y en casa frente a Tenerife (2-0) y Numancia (2-1), ni siquiera el aterrizaje de Darwin Machís en el mercado de invierno le relegó a un papel secundario. Muy al contrario, Cervera se las ingenió para hacerlos compatibles y lo logró.

Así, cuando el internacional venezolano caía al costado para buscar la portería desde ahí, Jairo intercambiaba su posición y, por supuesto, ayudaba en labores defensivas, siempre pensando más en el bien colectivo que en el lucimiento individual.

En números, además de los tres tantos contribuyó con 34 partidos jugados, 27 de ellos como titular, y un total de casi 2.500 minutos sobre el campo.

Finalizada la campaña, la intención del Cádiz era intentar quedarse con el futbolista, negociar una posible compra o incluso repetir con la cesión. Pero el Girona, recién descendido, se apresuró a anunciar que contaba con el extremo zurdo, al que ahora habrá que sufrir como rival. Es lo que hay.

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