Cádiz acoge las Jornadas sobre practicaje y seguridad marítima

“Los prácticos del puerto somos algo más que asesores del capitán”

  • Éxito de las jornadas nacionales sobre practicaje celebradas en Cádiz que intentaron divulgar la importante y arriesgada labor de los profesionales de este servicio portuario

Navantia se encuentra ahora mismo a tope de cruceros que recalan en Cádiz y Puerto Real para su puesta a punto.

Navantia se encuentra ahora mismo a tope de cruceros que recalan en Cádiz y Puerto Real para su puesta a punto. / Corporación de Prácticos de Cádiz

El salón de actos de la Facultad de Filosofía y Letras de Cádiz acogió esta semana unas jornadas técnicas sobre el servicio de Practicaje y la Seguridad Marítimo-Portuaria, organizadas por el Colegio y la Federación de Prácticos de Puerto de España con la colaboración de la Escuela de Ingeniería Marina, Náutica y Radioelectrónica (EIMANAR) de la Universidad de Cádiz .

Las jornadas contaron con varias ponencias que tocaron tanto los aspectos legales y teóricos como el propio día a día de estos profesionales del sector portuario.

Entre las distintas intervenciones destacó de especial manera la que protagonizaron dos de los siete prácticos del puerto de Cádiz, Antonio Sánchez y Carlos de Bricio, que hablaron sobre El servicio de practicaje en el puerto de la Bahía de Cádiz, sus riesgos y peculiaridades.

Antonio Sánchez, después de una amplia exposición de casos, todos ellos apoyados con vídeos y fotografías, que muestran parte de su labor diaria, terminó planteando que si, después de escuchar toda la ponencia alguien seguía pensando que el práctico es un simple asesor del capitán.

“Somos algo más que asesores. Si les digo la verdad, ya me da igual qué barco venga, pero lo que sí me importa es saber con qué capitán me voy a encontrar a la hora de subir al buque”.

Este experimentado práctico del puerto de Cádiz habló de la importancia de la relación entre el capitán y el práctico a la hora de llevar a cabo una operación, sobre todo en situaciones en las que, a causa, sobre todo de fuerte viento de Levante, las condiciones son extremadamente peligrosas.

Los prácticos de Cádiz exigen “una licencia y un pliego actualizado acorde a la realidad del sector”

Antonio Sánchez dijo que el conocimiento de un puerto representa sólo un 30% e sus potencialidades, pero “lo que te aporta más es el manejo de los buques y eso sólo te lo da la experiencia de años y años”.

En su intervención destacó la importancia de que exista una perfecta “comunión” entre el práctico y el capitán. “Al final, el capitán va a hacer, por ejemplo, una maniobra de entrada en el dique de Navantia dos o tres veces en su vida mientras que nosotros lo hacemos en decenas y decenas de ocasiones, por lo que lo normal es que, al final, el capitán lo que termina haciendo es colocarse al lado del práctico. Es una comunión necesaria entre los dos”.

Para ejemplificar esta tesis mantenida por De Bricio y Sánchez, rescataron de la memoria del puerto de Cádiz una experiencia vivida en 2016, con la llegada a la ciudad de un recién estrenado MSC Orchestra. A la vista de viento reinante en la capital, los prácticos advirtieron al capitán del Orchestra de que dada la fuerza del viento de componente oeste iba a necesitar remolcadores para acceder al puerto. Recibieron la contestación del capitán de que “su barco era nuevo y que era buenísimo. Aún así, los prácticos llamamos a los remolcadores a sabiendas de la dificultad que entrañaba la operación. Y, según relataron los dos prácticos gaditanos, después de captar la atención de las casi 200 personas que llenaron el salón de actos de Filosofía y Letras (el acto fue seguido también por numerosas personas al emitirse en streaming), el capitán no tardó mucho en darse cuenta de que “perdía la iniciativa y fue cuando tuvo que intervenir el práctico”. “El capitán, al llegar al punto de que el barco ya estaba perdido y abatido pidió a sus tripulantes avante toda, mientras que el práctico ordenó un todo para atrás. El staff del barco actuó como le dictamos y en contra de su capitán, algo que evitó perder el barco y una posible tragedia de la magnitud del Concordia. El capitán desapareció del puente de mando…”

Los mejores prácticos del mundo

A pesar de estos malos momentos vividos durante el atraque, “el capitán mostró un alto grado de honestidad y cuando, ya en puerto, se procedió al tradicional intercambio de placas al tratarse entonces de una primera escala dijo ante los medios de comunicación que los prácticos de Cádiz eran los mejores prácticos del mundo porque le habían salvado su carrera profesional”. Fue una experiencia que marcó la historia del equipo de prácticos de Cádiz que admiten que “no se hizo por el simple hecho de llevarle la contraria al capitán sino que lo que te sale de dentro es la voz de la experiencia”.

Pero también hubo momentos algo más reivindicativos en los que Antonio Sánchez leyó un documento respaldado por la totalidad de los prácticos de Cádiz en el que se decía lo siguiente:

“Es sorprendente la laxitud con la que se está tratando al servicio de manera genérica por todas las autoridades portuarias y por ende desde Puertos del Estado. Quiero pensar que realmente el problema sigue siendo el desconocimiento de los entresijos de nuestro día a día, de los detalles de nuestra labor a bordo alejada de los focos. Aquí nosotros, pienso que tenemos parte de culpa.... hay que divulgar más. Hay que perder el tiempo en demostrar lo que hacemos los prácticos. Me considero parte de la Capitanía y parte de la autoridad portuaria y ponemos todo nuestro empeño, conocimiento y buen hacer a la hora de facilitar la operativa dentro de un contexto de transparencia y seguridad”.

Los dos prácticos del puerto de Cádiz, Carlos de Bricio y Antonio Sánchez. Los dos prácticos del puerto de Cádiz, Carlos de Bricio y Antonio Sánchez.

Los dos prácticos del puerto de Cádiz, Carlos de Bricio y Antonio Sánchez. / D.C. (Cádiz)

A todo esto el práctico Antonio Sánchez afirmó que quería, “a cambio, la garantía jurídica que supone contar con una licencia y un pliego de prescripciones particulares actualizado y acorde a la realidad del sector que nos permita centrarnos en los aspectos técnicos que son los que manejamos y donde sacamos a relucir lo mejor de nuestra corporación”.

La exposición logró captar la atención del público gracias a la oratoria de los ponentes y al respaldo de numerosos vídeos y gráficos expuestos a lo largo de la misma.

Hablaron largo y tendido de otras muchas experiencias vividas y casi todas con el Levante como enemigo mortal.

... Y, de repente, un nuevo puente

Pero no era el único. Otro obstáculo se levantaba en su territorio de influencia cuando en septiembre de 2015 se inauguraba el puente de la Constitución de 1812, popularmente conocido en Cádiz como segundo puente.

De hecho, los prácticos Cádiz lo conocían bastante a fondo porque habían participado de manera muy activa en su construcción, sobre todo en lo referido al panel de la lámina de agua, de manera que antes de terminarse la obra ya empezaron a estudiar lo que se avecinaba dada la magnitud del nuevo acueducto y, sobre todo, por la cercanía del astillero de Puerto Real.

De hecho, Antonio Sánchez se vanaglorió de haber tenido muy preocupada a la Demarcación de Carreteras. Y, de nuevo, como botón de prueba, una historia.

En esta ocasión fue durante la ejecución del proyecto Vikinger que salió de Navantia porque fue allí donde se construyó.

De nuevo el viento. Pasaron por debajo del puente tan sólo a 5 metros de tocar el tablero. “En aquel entonces, fue el capitán de dique Lázaro Cano quien colaboró de manera activa con nosotros”, relató Sánchez.

Y, de nuevo, no es que el practicaje se dedique a arriesgar vidas ni barcos por puro capricho. Sánchez y Carlos de Bricio inciden en que “Navantia tiene ahora mismo sus instalaciones hasta arriba y tiene que sacar los barcos en cualquier condición de marea”.

Ya, la propia Capitanía Marítima, a sabiendas de las dificultades que suponía el paso por debajo del puente, impuso una serie de condiciones “sine qua non” en las que se incluía que no había que pasar siempre en bajamar para tener más margen. “Pero ya empezamos a apretar más y más y estamos ya pasando barcos en mareas con muy corto recorrido” . Y, como ejemplo, otra vivencia, la del paso de los gigantescos buques de la Carnival, que a veces pasan sólo a 4 metros de distancia con respecto al tablero del puente de la Pepa. “Pero todo está meditado y medido”.

Los dos ponentes del servicio de practicaje del puerto de Cádiz no quisieron dejar pasar el importante papel que juegan en sus operaciones el servicio de remolcadores que, se convierten, en ocasiones en sus pies y sus manos, así como el papel de los capitanes de dique en los que, por ejemplo, para entrar en Navantia Cádiz “tienes que demostrar una confianza ciega”.

Pero realmente no hacen nunca nada a ciegas y, a no ser que se le presenten imprevistos, nada dejan al capricho. Todo lo meditan y llevan a cabo continuas reuniones para preparar con toda la antelación que les es posible una operación que pueda resultar más o menos complicada y no esconden que, a veces, tienen que acudir a experiencias de compañeros de otros puertos de España para así poner siempre por delante la seguridad tanto de su corporación como de la tripulación del buque que queda bajo su mando.

Tras la reunión y tras emitir un informe sobre cómo van a ser las labores les toca convencer al capitán “de que un barco como el suyo es capaz de atracar con seguridad en un puerto como el de Cádiz hasta con 50 nudos de viento en la bocana”.

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