COAC 2026
Orden de actuación de la tercera sesión de preliminares

Una alternativa para hospedarse

El albergue De Cádiz Cadi ofrece a los viajeros habitaciones compartidas

Los clientes tienen el desayuno inlcuido con su reserva.
Maribel Gutiérrez Cádiz

22 de junio 2015 - 01:00

En pleno centro de Cádiz, en la calle Soledad, se dan cita cada día viajeros de todas las nacionalidades. Un crisol de lenguas, culturas y experiencias se encuentran bajo el techo del hostel De Cádiz Cadi, que abrió sus puertas el año pasado pero que a principios de este consiguió la licencia de albergue turístico.

María Ordoñez es la propietaria de una instalación donde trabaja su marido, Rafael Moguel, y que sólo en unos meses ha obtenido un 8,7 de puntuación en la página web de alojamiento Booking. Los comentarios de los viajeros que se han hospedado en el albergue alaban sobre todo la hospitalidad de María y Rafael, la limpieza del inmueble y las comodidades que ofrece.

El albergue, que ocupa parte de una antigua finca, ha sido rehabilitado con gusto y detalle, tiene capacidad para 32 personas en habitaciones femeninas y mixtas (que pueden ser ocupadas desde una a 10 personas) y está adaptado para discapacitados. "Nos dimos cuenta de que en la ciudad había poca oferta de albergues a precios asequibles, lo que podría ser una buena forma de incentivar el turismo joven", explica Rafael.

A pesar de ser un concepto que se asocia precisamente al joven, De Cádiz Cadi ha tenido clientes de todo tipo. "Hace poco estuvo aquí un padre con sus cuatro hijos y una señora de 60 años. Viene gente de todas partes y de todas las edades", relata María.

Normalmente el turista que se hospeda en este albergue suele ser extranjero, -"porque los españoles son un poco más reacios a compartir habitación con desconocidos"- apunta Rafael, aunque "poco a poco van perdiendo esos prejuicios, sobre todo por la situación económica, que no les permite viajar con lujos".

En el albergue de la calle Soledad pueden pasar una noche por 16-18 euros con desayuno, una opción muy atractiva para visitar una ciudad pequeña y asequible como la nuestra. "La gente puede cocinar aquí si quiere, pero nosotros fomentamos que salgan y coman en la calle, que compren, y siempre vienen sorprendidos por los buenos precios que encuentran", afirma María.

Los viajeros suelen interesarse "por la playa y la antigüedad de Cádiz y vuelven encantados de sus visitas", comenta Rafael. Ellos colaboran todo lo que pueden: ponen a su disposición alquiler de bicicletas, hacen tours guiados, les dan a conocer la cocina española... "Lo que más nos gusta de nuestro negocio es que entablamos relaciones de amistad con la gente. Hemos ayudado a muchos estudiantes a buscar piso o a moverse por la ciudad. Además, los vecinos están encantados porque todo el mundo es muy respetuoso. Se respetan el descanso y las formas", concluye María.

No hay comentarios

Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último