Cádiz

Iberocruceros y Navantia buscan llegar a buen puerto

  • La naviera negocia con el astillero gaditano la puesta a punto de al menos dos de los cuatro barcos que componen su flota

El buque Grand Celebration, de la compañía Iberocruceros, tiene ya plaza reservada en los diques de Navantia Cádiz para el mes de abril, tal y como apuntó ayer el director de Operaciones de la naviera, Javier Llompart, por lo que todo apunta a que, para entonces, hará una varada en el astillero gaditano para someterse a trabajos de mantenimiento.

Pero la intención de la empresa que dirige en España Alfredo Serrano es ir más allá y, en la actualidad, anda negociando con Navantia incluso la posibilidad de que se convierta en algo habitual que los cuatro buques que componen su flota pasen por Cádiz para su puesta a punto. De hecho, lo mismo que hace unos meses su Grand Mistral reposó en el dique seco de Navantia, al Grand Voyager le toca pasar revisión, según informó Llompart, para finales del año que viene.

Así las cosas, el director de Operaciones de Iberocruceros reveló que la predisposición de la españolísima naviera era aprovechar la ubicación estratégica del puerto de Cádiz, con un pie puesto en el Atlántico y el otro en el Mediterráneo, para convertir su astillero en lugar de paso de su flota de buques de ocio. De todas formas, Llompart dejó igualmente claro que su compañía cuenta con otras muchas opciones, entre las que se encuentran astilleros de Génova o Marsella, y que "dependerá de múltiples factores que sea o no Cádiz la seleccionada". Entre esos factores, el responsable de Operaciones de Iberocruceros dijo que dependería de precios, plazos y disponibilidades. "Todo se está negociando en estos momentos y aún no hay nada cerrado", comentó.

Fue el 18 de octubre del año pasado cuando el Grand Voyager atracaba en Navantia para someterse a unas pequeñas labores de mantenimiento. Concretamente los trabajos se centraron en la reparación de la hélice del crucero. El Grand Mistral, por su parte, permaneció en Navantia varado poco más de quince días y su estancia representó, según estimaron en su día los responsables de la compañía de cruceros, una inyección económica de unos tres millones de euros.

El director de Navantia-Cádiz, Joaquín Hernández Rocha, comentó la seria apuesta del astillero gaditano por la reparación y mantenimiento de cruceros. Tanto es así, que desveló no sólo que ya se andaba negociando con Iberocruceros sino que, además, se buscan otras navieras que quieran usar los diques y los trabajadores de Cádiz para esos menesteres. Esta otra compañía podría ser Costa Cruceros, dado que Costa Crociere es filial de Iberocruceros, la empresa que ha apostado tan firmemente por Cádiz, su puerto y, ahora, por su astillero de reparaciones navales.

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