Empresas

Bayport renuncia a su traslado a Zona Franca de Cádiz

Montaje fotográfico que hizo en su día Bayport con el cartel que podría haber lucido la nave en la que se iba a instalar en Zona Franca Montaje fotográfico que hizo en su día Bayport con el cartel que podría haber lucido la nave en la que se iba a instalar en Zona Franca

Montaje fotográfico que hizo en su día Bayport con el cartel que podría haber lucido la nave en la que se iba a instalar en Zona Franca

Si se cumple lo anunciado y Fran González se convierte hoy en el nuevo delegado del Estado en la Zona Franca de Cádiz, el socialista se va a encontrar con una patata caliente que le deja como legado su sucesora Victoria Rodríguez:el rechazo por parte de la empresa Bayport de la adjudicación de una nave en la antigua Altadis a donde la firma gaditana tenía pensado trasladar las varias naves que tiene en la actualidad en Tres Caminos.

Era un sueño del propietario de Bayport, Rafael Fernández, que finalmente tendrá que esperar a otro momento por culpa de que el empresario gaditano se ha encontrado con un suelo que presenta problemas geotécnicos.

Al parecer, según Bayport, nada más detectarse ese problema, Fernández encargó un informe geotécnico que efectivamente evidenciaba una serie de problemas físicos en el suelo que haría imposible la implantación de esta empresa, sin que el peso de su maquinaria frigorífica provocara el hundimiento del firme.

La empresa que realizó el citado informe calculó que hacía falta en torno a medio millón de euros para solucionar el problema.

Pero, ¿quién pagaba ese dinero? ¿Zona Franca o Bayport? En principio, Rafael Fernández puso la cuestión en conocimiento de Victoria Rodríguez e incluso le hizo un planteamiento económico con una moratoria y un período de carencia que Zona Franca se ha negado a aceptar, según Bayport.

Zona Franca, por su parte, considera que en la propia oferta pública del concurso se recogía que era necesario hacer obras en Altadis y que éstas correrían a cargo del ente, dirigido hasta hoy mismo por Victoria Rodríguez. Pero, lejos de confiar en el informe que aportaba Bayport, Zona Franca encargo otro informe a una empresa especializada en estructuras que concluyó que “no hay problemas para estar ahí en condiciones normales a no ser que les dé por meter allí lo más grande. Pero para el tipo de empresa, la actividad y la situación actual de las naves, podría soportar el peso”.

A pesar de ello, Zona Franca confirma que la obra que plantea Bayport, con el pilotaje que ellos proponen, costaría más o menos un millón y medio de euros y no medio millón como dice Bayport.

Estos nuevos números obligan, ya según Zona Franca, al planteamiento de un nuevo concurso para una nueva adjudicación, dado que el precio inicial de 282.000 euros al año por los 6.000 metros cuadrados que ocuparía Bayport, se había fijado a sabiendas de que Altadis requería una obra. “Si ahora le estoy entregando la nave en otras condiciones mucho mejores, el precio deberá ser distinto”, por lo que obliga a plantear un nuevo concurso público.

Pero Bayport lo tiene ya claro y no sólo sabe que no se presentará a un nuevo concurso para lograr ese ansiado sueño de traerse su negocio y a sus casi doscientos empleados sino que renuncia al contrato y le pide a Zona Franca que le devuelva el dinero entregado en concepto de reserva. Y, además, ya ha aclarado a este periódico que baraja nuevas ubicaciones para su empresa tras el varapalo recibido por Zona Franca que le hará imposible traerse su empresa a Cádiz.

Y es ahí donde surge otra chispa que calienta aún más la patata que Victoria Rodríguez le deja a su sucesor Fran González. Al parecer, el contrato inicial contemplaba que la reserva que paga Bayport le permite que Zona Franca retire del mercado esos 6.000 metros cuadrados, pero como la adjudicación tuvo lugar en noviembre, esos seis meses ya han cumplido, por lo que Zona Franca se plantea no devolverle el dinero pagado por Bayport en concepto de reserva, a pesar de que el estado de alarma ha tenido paralizados todos los procedimientos administrativos durante tres meses. “Ahora será el departamento jurídico el que deberá plantearse esta cuestión”, según fuentes de Zona Franca.

Pero ni Bayport ni Rafael Fernández están dispuestos a dar un paso atrás ni para tomar carrerilla así que este mismo lunes le remitía un escrito a Zona Franca en el que expresaba su renuncia al traslado haciendo alusión a “vicios ocultos”, según fuentes de Bayport. En la misiva, la empresa proveedora de buques le indica a Zona Franca que “a la vista de la inhabilidad de la nave objeto del futuro arrendamiento por las características del suelo y de la insuficiencia de las condiciones del terreno que no eran conocidas ni estaban contempladas ni por Zona Franca ni por Bayport, y que sólo salieron a la luz tras la realización del informe geotécnico en el marco de los trabajos previos a la redacción del correspondiente proyecto de ejecución, Bayport renuncia a continuar con el proceso del arrendamiento y en el entendimiento de la nulidad del contrato de reserva suscrito les requiere formalmente en virtud de la nulidad del mismo la devolución de las cantidades entregadas”.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios