Creo que Felipe González debería haberse impuesto a sí mismo el deber del silencio sobre el presidente del Gobierno, por respeto al partido que contribuyó a refundar y engrandeció . Si no le va a votar lo normal es dejar el carnet, es absurdo pertenecer a un partido al que no apoyas o a cuyo máximo dirigente no apoyas . Sus críticas a veces son fundadas y otras menos, a mi modesto entender, parece que causan más regocijo entre los adversarios del socialismo que entre sus militantes . Nada de esto empañará su desempeño al frente del Gobierno de España durante 14 años , donde sufrió las zarpas del ataque sin medida de la derecha y el llamado Sindicato del Crimen, dicho por alguien que nunca le votó.
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