Ciclo de conciertos Viva la Vida en San Fernando Coque Malla, contra lo imposible y los inconvenientes

  • El artista madrileño afronta su concierto en solitario tras los problemas técnicos iniciales que sufrió por la humedad el teclado que tocaba David Lads

Coque Malla, en un concierto de este verano. Coque Malla, en un concierto de este verano.

Coque Malla, en un concierto de este verano. / EFE/Marcial Guillén

Hubiera estado de gira presentando su último trabajo, ¿Revolución?, pero el covid-19, el maldito coronavirus, trastocó sus planes. Por eso la oportunidad de volver a subirse a los escenarios este verano fue bautizada como Gira Imposible. Coque Malla con su guitarra acústica y acompañado de David Lads al teclado protagonizaba este jueves por la noche un nuevo concierto del ciclo Viva la Vida. Pero quizás el nombre de esta ruta de actuaciones del cantante madrileño o la música con la que salió a escena, la banda sonora de Misión Imposible, resultaron premonitorias y la noche tuvo imprevistos, obstáculos, que el artista sorteó sorprendido, y en la mayoría del espectáculo solo ante el público.

Los inconvenientes apenas dieron un respiro desde el principio del concierto cuando ya había cantado Solo queda música -"resistimos hasta que otro nos venció", dice la letra como adelantando lo que iba a ocurrir- el teclado se descompuso. "Música cacofónica", apuntaba Malla. La humedad, que era mucha anoche en el espacio de Bahía ¡En Vivo! hizo imposible que Lads siguiera al lado del cantante aunque lo intentó durante la siguiente canción, Un lazo rojo y un agujero, en un accidente musical que desconcertó al protagonista de la noche, que llegó a reír mientras cantaba como lo hacía el público. Casi al final del concierto volvió a subir al escenario entre los aplausos del respetable, pero apenas estuvo dos canciones más. La imagen de cómo secaban el teclado al encenderse las luces al final reflejó a la perfección qué había pasado.

Los asistentes estuvieron entregados durante todo el concierto, comedidos por las restricciones, aunque algunos se animaron a levantarse del asiento en alguna que otra ocasión, pero desde el principio se sumaron con sus palmas, cantando algunas partes de las canciones por iniciativa propia o por deseo de Coque Malla. Brazos en alto, gritos, se repiten durante esta cita con la música... hasta un olé unánime cuando cantaba Hace tiempo, que lleva a buena parte del público a ponerse en pie para aplaudir su derroche vocal: el artista se aleja del micrófono al principio para luego hacerse a un lado para cantar sin ninguna intermediario de por medio encantando a los presentes.

Desde el principio ha dado las gracias a quienes han acudido al concierto: "Gracias, bienvenidos", "Gracias por estar aquí, por llenar, es heroico", son algunas de sus frases. Recuerda la difícil situación que atraviesa la cultura por la pandemia, y los meses pasados. Lo hace al tocar Calma, la canción escrita durante el confinamiento, salida del alma, como ha llegado a explicara el autor. Pero también antes de entonar El último hombre en la Tierra, que pone de ejemplo de cómo pueden cambiar de significado las cosas, lo importante ya no lo es y otras cosas han ocupado ese espacio. 

Malla mezclará composiciones de su último disco, Solo queda música, Un lazo rojo, un agujero, El árbol y El gran viaje a ninguna parte ("la última canción del disco, está aquí por algo", advierte), con canciones de trabajos anteriores durante el recital. Cachorro de LeónSanto, santo o La señal del disco El último hombre en la Tierra; Hace tiempo Berlín de La hora de los gigantes; La carta de Termonuclear; Guárdalo y No puedo vivir sin ti de su mítica banda Los Ronaldos. Esta última, con la gente animada y a viva voz cantándola, cerraría en concierto.

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