Destinos de moda: éxito en turismo y fracaso en empleo
Conil, 2018: en enero había 2.786 desempleados; en julio, 1.704, un 38,8% menos; pero en diciembre había de nuevo 2.631 parados registrados
Cafetería de un hotel en Oviedo. ¿De dónde vienen ustedes?, pregunta una camarera a una pareja. De Cádiz. La mujer continúa atendiendo en otras mesas. Al rato regresa. ¿Qué hay en Cádiz?, pregunta a bocajarro, sin preámbulo. Desconcierto en los interrogados. Pues... ¿Qué hay de qué? Por fin, la camarera se explica. “Es que este año, de cinco conocidos que tengo, de cinco familias que se van de vacaciones, cuatro van a Cádiz”. A la provincia: Conil, Chiclana, Zahara de los Atunes... “¿Qué es lo que hay allí?”.
La escena, verídica, ocurrió al inicio del pasado mes de agosto. Refleja bien lo que muestran los datos sobre ocupación hotelera de los que acaban de presumir en Fitur los responsables políticos. La provincia de Cádiz es un destino de moda. Hasta The New York Times lo sugiereThe New York Times. El éxito es total.
Ahora bien, ese éxito contrasta con las cifras de desempleo que soportan los tan demandados destinos turísticos de la provincia gaditana. Terminado 2018, un repaso a los datos sobre el paro muestra una situación similar a la de 2013. En cinco años, tanto turista, tanto incremento de pernoctaciones y de ocupación hotelera, no ha logrado modificar el panorama laboral. Por el momento, la locomotora tira pero únicamente durante unos meses y no lo suficiente.
En Conil (22.427 habitantes) había en enero del año pasado 2.786 desempleados registrados. En julio, cuando marcó la cifra más baja del año, eran 1.704. Es decir, que el paro había descendido un 38,8% desde el inicio del año. Pero terminado el verano no sólo se acabó el descenso. El paro comenzó a subir en el sector servicios (en tres meses, septiembre, octubre y noviembre, aportó 972 desempleados) y en diciembre había 2.631 parados registrados en Conil. De nuevo en la casilla de salida.
Cinco años atrás, en 2013, Conil tenía 3.323 desempleados registrados en enero. En agosto, el mes de ese año con menos parados, había 2.386. Esto es, que el paro había descendido un 28%. A partir de ahí, hacia arriba. En septiembre, el desempleo en el sector servicios subió un 25,5%; en octubre, un 21,8%; y en noviembre, un 11,4%. Esto es, 814 parados más. Total, que en diciembre había en Conil 3.146 desempleados, cifra no tan lejana de los 3.323 con la que había iniciado el año.
En Vejer (12.739 habitantes), que suma a sus atractivos turísticos la playa de El Palmar, los datos de desempleo del año pasado también reflejan la persistencia de un problema: en enero había 2.211 parados; en julio, mes que marcó la cifra más baja del año, había 1.528: el paro había descendido un 30,8%. Entonces llegó septiembre y con él, la subida de la cuesta. En el sector servicios, el desempleo creció ese mes un 21,8%; en octubre, un 16%; y en noviembre, un 7%. Eso trasladó 543 desempleados a la cifra total de parados en el municipio. De manera que en diciembre había en Vejer 2.073 desempleados, no lejos de los 2.211 con los que había comenzado 2018.
Una mirada a 2013 muestra que la situación no ha cambiado. Hace cinco años, Vejer reflejaba el mismo panorama laboral. En enero tenía 2.935 parados. En agosto habían descendido a 2.256 (un 23% menos) pero septiembre comenzó a aportar desempleados del sector servicios y en tres meses facilitó 481. Así que en diciembre había 2.687 desempleados, casi tantos como los 2.935 de principios de año.
No es distinto el caso de Barbate (22.551 habitantes), cuyo término municipal alberga dos de los lugares más conocidos de la provincia de Cádiz en el sector turístico: Caños de Meca y Zahara de los Atunes. Con 4.280 desempleados en enero de 2018, Barbate contabilizaba en julio 2.846; esto es, el paro había descendido un 33,5%. Como en las poblaciones vecinas, en septiembre cambiaron las tornas. El sector servicios comenzó a sumar parados (781 en tres meses) y entonces el año acabó en Barbate con 4.224 desempleados, muy cerca de los 4.280 de enero.
Chiclana (83.831 habitantes) también forma parte del grupo aunque el paro no descendió tanto en verano. Comenzó 2018 con 11.301 desempleados, bajó a 9.341 en julio (un 17% menos) y en agosto ya comenzó a subir el número de parados en el sector servicios: en cuatro meses, 1.597 desempleados más. En diciembre había 10.910 parados en Chiclana.
Bajadas del desempleo en verano que no absorben la demanda
El sector servicios concentraba en enero de 2018 el 77,9% de los desempleados en Conil. Entre enero y agosto bajó el paro en ese sector un 46%. Pese a ello, en ese mes, el 66,9% de los 1.739 desempleados que había en Conil pertenecían al sector servicios.
La situación es similar en los otros municipios. En Vejer, por ejemplo, el 75,5% de los desempleados que había en enero del año pasado los aportaba el sector servicios. El paro en ese sector descendió un 37% entre enero y agosto. Pero de los 1.532 desempleados que había en Vejer en agosto, 1.052 eran del sector servicios; es decir, el 68,6%.
A principios de este mes, el sindicato CCOO advertía: “Esta provincia de Cádiz no se puede permitir apostar únicamente por la generación de empleo estacional en verano y navidad; se necesitan actuaciones que rompan el paro estructural que viene sufriendo de forma permanente y que activen la generación de un empleo de calidad. En Cádiz se está produciendo una generación de empleo con un ritmo mucho menor que en el resto de España, un empleo caracterizado por bajos salarios, temporalidad y precariedad. Creemos imprescindible crear mecanismos que afiancen un empleo que se mantenga a lo largo del año”.
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