Cuarto de muestras
Carmen Oteo
Tanta hambre
El jueves pasado fue día de Santa Lucía. Y al comentarse en la cafetería, alguien dijo el refrán "por Santa Lucía, se acortan las noches y se alargan los días". Y otro sentenció "Sí, pero al tumbo de un piojo". Me llamó la atención y requerí explicación, que no alcanzaba yo su significado. Y me contestaron "que sí, que cambia el tiempo, que la noche va siendo más corta, pero muy poquito a poco, que se nota tan poco como el tumbo de un piojo". A mí me gustan mucho las metáforas y en verdad que esta popular me pareció magnífica, porque realmente un vuelco, una voltereta de un piojo es lo menos que se puede dar. Pero, en fin, algo es algo, pues con tanta tristeza es una buena noticia que la noche, la oscuridad vaya mermando, y el día, la luz vaya ganando. Es como si dijéramos que la primavera está en camino.
Fíjense ustedes si hay sicosis, pesimismo, que la gente está saturada de crisis económica y de sus protagonistas y cómo funciona el subconsciente. El otro día en la Botica me viene un hombre ya en su cuarta juventud y me dice: "Por favor deme usted una untura, que tengo un dolor en esta pierna que me llega hasta el corvejón y no me deja vivir. Y no me dé la que me dio el año pasado, que quema como la candela. Fíjese que si quema, que esa no se la pueden poner ni los alemanes" (quiso decir animales). No me puede aguantar y me reí y él, amigo, me dijo: "es que con tanta Ángela Merker la alemana esa, me hago un lío, ya no sé si son alemanes o animales".
Y es que en la Botica se vive todo, los dramas, las alegrías y las noticias. Por supuesto que digo el milagro, pero no el santo. Viene uno estornudando y todo congestionado de su resfriado y de sopetón, me dice: "dame una caja de corvina" (quiso decir couldina, una antigripal de uso corriente). En este caso sólo le dije: "mira hijo por lo pronto no dispensamos pescados, pero ojalá tuviera corvina, con lo buena que está frita".
Total que poquito a poco vamos para adelante con la untura y la corvina. Y sobre todo con la esperanza de que, aunque sea con el tumbo de un piojo, vaya la cosa mejorando, termine este año con sus castas y llegue pronto una nueva primavera.
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