Gafas de cerca
Tacho Rufino
Trump, con un par
La política es el mundo de los eufemismos, de las expresiones políticamente correctas para decir sin decir, para contar algo sin molestar a nadie, el reino de los circunloquios. Ahora se ha puesto de moda decir expresiones del tipo "los más desfavorecidos" o "los que menos tienen" para sustituir a lo que fueron siempre los pobres así dicho, sin más. Antes se decía lo de siente un pobre a su mesa y todo el mundo lo entendía. Ahora se trata de ayudar a los más desfavorecidos con acciones solidarias y otras expresiones similares.
Hubo un tiempo que todo esto era caridad en su versión religiosa: se recogía dinero para el Domund, para las Aldeas Infantiles, para Nuevo Futuro y se hacían colectas los domingos en misa para Cáritas, se organizaban mesas petitorias y cosas así. Caridad que si se hacía a escala institucional se le llamaba beneficencia. Con la llegada de la democracia estas palabras cayeron en desuso y se empezaron a usar términos como servicios sociales, inclusión social, ayuda al desarrollo y otras por el estilo. Nos decían que habíamos pasado de la beneficencia a los derechos, que ya no era una actividad fruto de la conciencia individual sino que era una obligación del Estado para con los ciudadanos desfavorecidos. Ahora hemos vuelto de hoz y coz a la caridad. No hay actividad donde no te pidan un kilo de comida. A poco que te descuides vas a cualquier sitio y para entrar o participar tienes que llevar un kilo de arroz o de lentejas. Un rollazo porque tienes que llevar encima siempre una cantidad ingente de alimentos no perecederos para quedar bien sin gastar mucho. Operaciones Kilo de todos lo colores y todas las actividades, sean carnavalescas, cofrades, o futbolísiticas. Ahora en todos lados te piden que dones algo para los que más lo necesitan hagas lo que hagas y vayas donde vayas, aunque luego terminen en la mesa de desayuno del PP de Sanlúcar.
De la misma manera que el Ayuntamiento de Cádiz le llama a los servicios sociales el Área de Familia, le podía poner Departamento de los que Menos Tienen y, si no, que llegue la Concejalía de la Verdad y nos informe qué debemos hacer con el paquete de arroz que llevamos encima.
También te puede interesar
Gafas de cerca
Tacho Rufino
Trump, con un par
Crónica personal
Pilar Cernuda
Pedro Sánchez de rebajas
El pinsapar
Enrique Montiel
Cerrar el grifo
Postrimerías
Ignacio F. Garmendia
Marienbad
Lo último