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DE un tiempo a esta parte observo que bastantes personas se tapan la boca para hablar. Procuran que sus palabras no puedan ser oídas por extraños o que no se llegue a descubrir lo que dicen mediante la lectura de sus labios. A los políticos, aunque se tapen la boca, siempre se les termina pillando el significado de sus manifestaciones. Se les calienta la boca, nos dejan con la boca abierta y acaban en boca de todos.
La semana pasada, a Carolina Bescansa, ideóloga de Podemos, se le fue la boca y vino a decir que si en este país solo votasen los menores de 45 años que fueran vecinos de grandes capitales, Pablo Iglesias ya sería presidente del Gobierno. Una patada a los ancianos y a los "talluditos" pueblerinos. Esta socióloga se justificó, con la boca chica, aduciendo que no era una opinión personal sino una realidad contrastada por una encuesta del CIS de finales de 2015. Una débil excusa para tamaño exabrupto. Todos sabemos que los encuestados mienten con frecuencia y los últimos sondeos lo demuestran: erraron con lo del Brexit, con las elecciones generales españolas y hace unos días con el referéndum de Colombia.
Curiosamente, circula de boca en boca que la salida del Reino Unido de la UE, y la pérdida de un millón de votos por Podemos en los últimos comicios, es culpa de los viejos. La gerontofobia: el rechazo a los ancianos, a los putos viejos conservadores, como dicen ciertos ultraizquierdistas en las redes sociales. Despreciar a las personas mayores supone ignorancia y falta de perspectiva. La labor social de muchos jubilados resulta obvia: aportan sabiduría y sentido común por la experiencia, cuidan nietos y comparten pensiones con sus hijos a los que también acogen en los momentos de necesidad.
La Bescansa, de 45 años, se mete en la boca del lobo con esta declaración despectiva y antidemocrática. Cabría poner en boca de un provinciano cincuentón (nada senil, desde luego) que buena parte del electorado podemita son jóvenes sin estudios ni trabajo (ninis) y personal antisistema de las grandes urbes. Y el mismo aldeano puretón, para tapar bocas, podría añadir: si se hacen números estadísticos, con la baja tasa de natalidad y el aumento de la esperanza de vida, Iglesias nunca pasará de ser un líder más de la oposición con unos seguidores muy peculiares.
Carolina, no digas lo primero que se te venga a la boca, no seas bocazas.
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