Cuarto de muestras
Carmen Oteo
Tanta hambre
EL tiempo está revuelto. El sábado escribí sobre el "tiempo atmosférico" y sobre "las excremencias del tiempo" y hoy mismo tengo que reincidir. Está lloviendo más que cuando enterraron a Bigotes. Las predicciones del tiempo llevan de cabeza a los carnavaleros, a los capillitas y a los feriantes. Que llueva en Semana Santa no depende nada más que de Santa Bibiana y de San Canuto. La primera es la santa protectora de la mujer de Fito Carreto, cuyo nombre tiene tan ilustre dama; al segundo, lo han adoptado los porristas -iocandi causa"- como su santo patrón. Pero lo cierto y verdad es que Santa Bibiana, mártir romana que murió azotada por causa de la Fe, se celebra el 2 de diciembre y a San Canuto, rey de Dinamarca y muerto por los enemigos de la Fe , atravesado por una lanza, mientras rezaba en la Iglesia de San Albano, se le festeja el 19 de enero. El refranero castellano, en cuestiones del tiempo, y casi en todo, es verdadero. El refranero, es, como se dice, el evangelio de la Misa. Así que "Si llueve por Santa Bibiana, llueven cuarenta días y una semana; y si se junta con San Canuto, setenta días justos". Este año ha llovido por Santa Bibiana y las lluvias se han juntado con el día de San Canuto que también ha llovido y sigue. Pero en lo que concierne al calendario litúrgico conviene calcular lo que va de San Canuto a Semana Santa, o sea desde el 19 de enero al Domingo de Ramos en que hay sesenta y siete días, y quiere decirse con ello que Domingo de Ramos, Lunes Santo, Martes Santo y Miércoles Santo hay que tener sumo cuidado. Si usted entra en las webs de las cofradías verá que se glorían en consignar que hoy, para salir el Domingo de Ramos faltan treinta y cinco días, once horas y cuarenta y seis minutos. Esto es cosa de los jartibles, que en todas partes los hay. Pero las cuestiones del tiempo son más peliagudas y más serias. Las imágenes, las telas, bordados, dorados y enseres sufren muchísimo con la lluvia. Y las ilusiones también. Si he hecho todos estos cálculos es porque este año (D.m) Eddie, mi nieto mayor, saldrá, por primera vez, en el Nazareno, con túnica. Y yo tengo la ilusión de verlo tomando la antorcha de toda mi gente. Con Santa Bibiana y San Canuto, el Nazareno se salva este Viernes Santo, de madrugada. Porque, para mojadas, Dios mío de mi alma, el Nazareno se lleva la palma.
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