Con la venia

Fernando Santiago

fdosantiago@prensacadiz.org

Postureo

El Ayuntamiento y el Gobierno de España deberían de contar con una partida anual para mantener las murallas

Este Equipo de Gobierno es muy dado al simbolismo, a los gestos y al tuit mejor que a la solución de problemas. Es más fácil decir que salga Queipo de Llano de la Macarena que cambiar el nombre a Corneta Soto Guerrero, es más fácil llamar la atención anunciando que se va a poner un mural feminista en la ciudad que sacar de las calles a las personas sin hogar, llama más la atención pelearse con la Junta por la normativa sobre las casas de apuestas que resolver el problema de la vivienda, por mucho que el contratista municipal Camarada Visedo dijese hace seis años que con dos millones se arreglaba todo. Ahora el perito de Arte y Naturaleza Paco Cano ha encontrado un momento para dedicarle tiempo a sus responsabilidades con respecto al patrimonio y ha resuelto pedirle al Gobierno de España que arregle las murallas. No sabemos qué va a hacer con aquellas murallas que son responsabilidad municipal, todas deterioradas como los baluartes de San Roque, Santa Elena, Santiago y San Carlos o las Puertas de Tierra. Arreglar esa parte de las murallas es un trabajo enojoso impropio de alguien del nivel artístico de Paco Cano así que lo deja para el futuro o para que se encargue otro. Eso sí, llama a José Pacheco para reclamarle al Gobierno una acción urgente, suponemos que, por ejemplo, en la parte trasera del Colegio del Campo que se cerró al tránsito peatonal por peligro de derrumbe para luego volver a abrirse sin ninguna intervención. El Gobierno ya no tiene excusas para actuar, durante dos años dijo que la prórroga de los presupuestos impedía el gasto en actuaciones que no fueran urgentes, ahora que tiene unos nuevos en vigor se ha echado un manto de oscuridad sobre el asunto, con la excusa de que Costas pretende que se haga cargo Cultura, hasta que un día se derrumbe una parte del recinto amurallado. Está muy bien, por supuesto, que se cree algún Consorcio o similar donde las administraciones actúen de manera conjunta para el mantenimiento de las murallas sin las cuales el Casco Histórico no podría existir. Funcionaba hace muchas décadas la Real Junta de Fortificaciones que se dedicaba a ello. Juan Jiménez Mata y Pilar Nieto cuentan en su libro sobre la evolución urbanística de Cádiz que el barrio de San Carlos era un suelo propiedad de la Corona que se enajenó al objeto de obtener recursos para dedicarlos a las murallas, lo mismo que el depósito de carbón del puerto, lo que luego se llamó Plazuela del Carbón (el antiguo Hotel Roma y edificios aledaños). El Ayuntamiento y el Gobierno de España deberían contar con una partida presupuestaria anual para mantener las murallas y resolver de paso la situación del Castillo de San Sebastián, sin necesidad de postureo.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios