Contrapunto y aparte
Opinión de Soco López para 'Diario del Carnaval': El ritmo de la caverna
DE verdad que no es de Barroso, es de la Wikipedia, que igual se las trae. También se la llama "programada", obsolescencia programada. Se denomina de este modo a la programación o planificación de la "vida útil" de un producto o servicio. Lo vengo oyendo, con otras palabras, en los últimos días. Son modas que van y vienen pero ahora que recuerdo, el primero que me habló de ello fue un cuñado mío a la vuelta de una larga estancia en Virginia (USA), con otras palabras pero era lo mismo. Quiero decir que esta cosa de nuestras madres de guardarlo todo "por si acaso un día" era la expresión del profundo subdesarrollo de España. Y ahora toma cuerpo de doctrina. Un jamón se seca, un pescado se pudre, un puchero se agría… El vino se echa a perder a la semana de abierta la botella (puede que antes), nosotros mismos ni te cuento, las visitas ya es sabido. Así con todo. Pero no sólo, también los objetos, no ya los seres vivos, o que estuvieron vivos. Obsolescencia planificada, querido alcalde, ahí va la perla para su elenco de opciones con que epatar con su barroquismo a Fernando Santiago. Cuba se resiste, como sabe muy bien el alcalde de Puerto Real, y allí los coches de museo de los almanaques de los años 40 siguen prestando servicio a los cubanos. Los coches, el mismo Régimen, con los Castro obsolescentes sin programación, su lema vivo: Patria o Muerte, Venceremos.
Quien guarda, halla. Era la prueba palmaria de tantos "¿Cuándo vas a tirar…?" Había un cajón de sastre y allí estaba lo que nos sacaba del apuro. Y de quicio. Quien guarda, halla. Nos decía henchida de razón. No, si al final todo va a ser lo mismo, la lucha contra el tiempo, las inclemencias de la vida, la propia muerte. Por ello también el consejo de don Camilo: "El que resiste, gana". Pero claro, la dialéctica del ganar trae pareja la del convencer y el discurso interrumpido con gritos al Rector Unamuno en la Salamanca de cuando entonces, tan famoso.
La campaña de mayo va a traernos muchos discursos basados en la obsolescencia programada. FG puede que fuera el primero que descubrió su efecto: El Cambio. Otra tautología porque la política o es el cambio o es el toro de Guisando. Además de Lampedusa, claro. Aunque ocurre que también se da, y mucho, el Virgencita que me quede como estoy, muy demandado a la vista de los datos que obran en la causa.
Todo está en la obsolescencia programada, como sin duda habrá comprobado el amable elector, parece mentira. Hemos pasado de la fecha de caducidad (que era más elástica) a esta cosa que el día tal del mes cual del año previsto, plaf, se estropeó el invento.
También te puede interesar
Contrapunto y aparte
Opinión de Soco López para 'Diario del Carnaval': El ritmo de la caverna
Alto y claro
José Antonio Carrizosa
¿Ha engordado el PSOE a Vox?
La Rayuela
Reescribir a Julio
Envío
Ordinalidad y fraternidad