Gafas de cerca
Tacho Rufino
Trump, con un par
Como la política actual es un doctorado en cinismo, digna de estudio en la semántica del insulto, Víctor Barrio o Adrián o las víctimas del terrorismo, por citar ejemplos, me marcho por las ramas o los cerros de los Mártires, que los de Úbeda ya están muy concurridos. Que esto pueda parecer un batiburrillo, mezcla desordenada de recuerdos o cosas sin ilación pero con predicamento. Son curiosidades de antaño, que dedico a Curro Orgambides, Manolo Fossati y Sergio Pérez que, a la postre son los que andan metidos en el mundo del toro -no es toro todo lo que reluce- todavía, el denostado mundo taurino que tiene un futuro muy negro, según pronostican.
Ahora en las escuelas salen muchos toreros rubios, algún calé, y algunas mujeres, más todos blancos. Pero antaño, hubo muchos toreros de piel negra. Uno de ellos, Julio Mendoza, venezolano, toreó en la Isla una corrida de Miura, cuatro toros capados, que tuvieron su anécdota que alguien me plagió rigurosamente, para la hilaridad local. Otros fueron Pedro Alfaro Castro, "Facultades de Lima", Juan Flores, "Brillante Negro", Rafael Santa Cruz o Sergio Flores, Ángel Valdés, Luis Sánchez Olivares, Jacinto Padilla, "Mulato Meri". Germán de León, "Facultades", Epifanio de los Reyes, "Negro de la Habana" quien pese a su apodo era peruano y Pedro Pérez, "Facultades chico". Aunque en la década de los setenta el que más predicamento tuvo con ese color fue Ricardo Chibanga, "El Africano".
Cuando los que transmiten las corridas hoy en día hablan de Miguel Mateo, Miguelín, suponen al torero, algecireño, cuando en realidad era tan murciano como Paco Ureña, y cuando se habla de toreo gitano, la cúspide del mismo la ostentan tanto Rafael de Paula como Curro Romero en la memoria colectiva. En el año 1968, en la revista El Ruedo, se negaba la pertenencia del camero a esa raza "por los cuatro costados", es decir por abuelos y padres de las dos ramas familiares.
En Madrid, en 1818, se anunciaban unas banderillas nuevas, cuyos palos quedarían en manos de los rehileteros y los toros adornados en sus lomos por guirnaldas de laureles y rosas. Como metáfora romántica queda bien, pero nadie da cuenta de cómo resultó el experimento.
En el mismo siglo pero en el setenta y ocho se presenta en Madrid el torero Manuel Gómez "Tiri", con un toro de la Ganadería del Marqués de Tablantes, anunciado como toro amaestrado. La curiosidad es que "Ligero", negro, cornicorto y gordo, ya había actuado en Sevilla y en Cádiz. ¿Será el futuro de la fiesta?.
Nuestra plaza de toros de la Isla también tiene su "lado oscuro", el banderillero el sevillano Antonio Lobo Escobar (Lobito chico), el 16 de julio de 1893, al parear al toro "Rosadito", procedente de la vacada de Eduardo Ibarra, fue empitonado por la ingle, ingresando con una fuerte hemorragia en la enfermería -tenía destrozos en la vejiga e intestinos- e, in situ, expiró a los pocos minutos".
Gracias a la estupenda hemeroteca de Diario de Cádiz, se pueden hilvanar cajones de sastre, frangollos, ensaladillas, mezcolanzas, popurrís, o revoltijos, donde apreciamos un mundo rico en matices, en anécdotas, en circunstancias que son su salsa dentro de esa cultura que es el toro de lidia, ésa que es nuestra como el pan y la sal, como el alma y la vida, como el libro y la historia.
También te puede interesar
Gafas de cerca
Tacho Rufino
Trump, con un par
Crónica personal
Pilar Cernuda
Pedro Sánchez de rebajas
El pinsapar
Cerrar el grifo
Postrimerías
Ignacio F. Garmendia
Marienbad