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ME pregunto: ¿piensan lo que dicen algunos políticos? No me cabe duda de que, desde luego, no piensan lo que dicen. En muchas ocasiones. En esta ocasión ha sido el vicesecretario general del PSOE-A, Mario Jiménez. Ha venido a La Isla el otro día y se ha despachado a gusto afirmando y comprometiéndose (?) a que "la carga de trabajo" se vaya a otra comunidad (autónoma). Me pregunto si una vez dicho lo dicho ha pensando en lo que ha dicho. La carga de trabajo, ¿es suya? Es que uno dispone de lo suyo, no lo de los demás. Digo yo. Y por ello si, por ejemplo, un armador quiere llevar su barco al astillero de otra comunidad, porque le conviene más, qué duda cabe, ¿no puede hacerlo? No, no hace falta que me diga nada, amigo lector. Creo yo. Es que, además, como si esto ocurriera sería una nueva bofetada al futuro de Andalucía por parte del Gobierno de España.
Me quedo con los pies colgando. Porque voy entendiendo que la "carga" de trabajo es de origen público (ministro Morenés, Defensa, Mariano Rajoy), o sea, si no viene a los astilleros de la Bahía pues montamos ese discurso. Bofetada (otra, ha venido a decir), "ensañamiento" y "saña" contra Cádiz, etc. Una vez más el diálogo necesario, las palabras imprescindibles se truecan por este discurso electorero, de un populismo abrumador. Sobre todo porque convierte a unos -los otros- en malos malísimos. Mientras se saca pecho: nos vamos a consentir, etcétera. Mientras se sigue destruyendo el empleo, aumenta el paro y la crisis cada día nos atenaza más, nos deja sin aliento casi.
Este discurso bipolar de enfrentamiento no puede ser algo más triste y desalentador. Sobre todo cuando uno cree que ahora más que nunca es el momento de empujar todos en la misma dirección. Pero claro, resistirse al facilismo de echarle las culpas, todas las culpas, a los otros que sean es como parar de rascar (se). Son las cosas sencillas que los muchos años ya cumplido te hacen ver y desear. En todo. Frente a la bronca, el diálogo mesurado, la educación en las maneras, el sentido de la ciudadanía comprensiva, colaboradora, constructiva. Va siendo bastante imposible, y mucho más con la espita abierta del famoso escrache, esa palabra con la que se acosa a la gente que se imputa como responsable, co responsable o cómplice de los desahucios nuestros de cada día.
Cosas sencillas, al parecer, las que no salen, no acaban de salir. Por eso si yo creo como dogma de fe lo que ha venido a decir aquí el vice secretario general de los socialistas andaluces, y otra Comunidad "se lleva" lo que nos dicen es de "aquí" el daño será irreparable. Y no porque todos seamos hijos de Dios y herederos de su gloria, no, porque volvemos a cavar la zanja que nos separe un día definitivamente. Y entonces lloraremos como mujeres lo que no supimos defender como hombres. O sea, no exactamente pero sí. O no.
Solidaridad, justicia, equilibrio territorial, colaboración. Todas estas cosas sencillas que hacen imposible...
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