Buen Augurio MarítimoCaso SGAE: todo empezó aquí

31 de julio 2011 - 01:00

LA aprobación de un nuevo programa para los Buques de Acción Marítima (BAM) por parte del Gobierno supone un balón de oxígeno para los astilleros de la Bahía. Los nuevos cinco buques que se construirán en Navantia (con el consiguiente efecto en la industria auxiliar) suponen al menos cinco años de trabajo en un sector que estaba a punto de agotar su carga laboral. Y, según los cálculos ofrecidos por el Gobierno, la medida afectará positivamente a unos seis mil trabajadores. Una buena noticia, por fin, para un mes de julio muy negativo para el empleo y la industria en la Bahía. Confiemos en que, junto a los nuevos encargos en el sector aeronáutico, el proyecto de los nuevos BAM sea también el de un buen augurio para el futuro.

EL ovillo del que han tenido que tirar los investigadores de la Operación Saga, que a principios de julio desmontó la trama de sociedades que desviaba dinero de la Sociedad General de Autores a sociedades externas, tenía su origen en un cahlé de Caños de Meca, donde los dos 'cerebros' del negocio, José Luis Rodríguez Neri y su mujer, Antonia García Pombo, se instalaron a finales de los años 90. Allí, en la casa de Eduardo Rodríguez, miembro de Triana y fundador del grupo Los Payos, establecieron en 1998 la sede social de su primera empresa, Placer de Caños, que fue la antecesora de Microgénesis, también ubicada en su origen en Caños y que ha sido la presunta tapadera de lo que ha podido ser un fraude millonario a los creadores españoles.

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