El Alambique
J. García de Romeu
Mi amigo Miguel
Condos más, en efecto, ganamos. Mirando el relativo paso del tiempo, y con huy tras huy, y al borde del infarto, se gano, uff, y el año próximo, seguimos en Segunda. Eso es lo mejor del partido contra los rojiblancos. Pero, y por decir algo, ¿y si hubiéramos jugado once contra once, habríamos ganado? Eso queda en las manos del Misterio, esa cosa que dirige invenciblemente nuestras vidas. Nadie puede contestar seriamente a esta pregunta hoy, primer sábado con Papa novísimo. Pero como opinar es gratis, yo creo que habría sido muy difícil. Ellos tienen jugadores muy grandes, muy físicos, que se dice ahora. O muy químicos, se podría decir también… Melero, uno de los grandullones, marcó apenas pasada la media hora. Caro no se ha enterado todavía de que en el área chica el rey es el portero. Y la cagamos. Un buen equipo delante, muy goleador, líder durante muchos domingos hasta no hace tanto, Virgencita, échanos un cable. Si no…Un inciso: Caro, no te mosques, eso de no apoderarse del área chica les pasa a muchos. Y, de pronto, Lourdes y Fátima to junto. Una expulsión. Otra expulsión. Ganamos diez a cero, con dos más, ¿verdad? Jaja. Vengan y vengan centros, la mayoría fenecían en el frontal de los gigantescos. De los de Andarax y Agra, digo. Y vengan más centros. Ahí fueron decisivos los recién entrados Onti y Ocampos. Por cierto, ¿por qué no juega más el uruguayo? Porque en segunda es un pelotero de lujo. Y en otro centro, éste pegado al palo, el de nunca marcó, ole tú, Fernández, ya era hora. Pero se te agradece igual que si fuera el quincuagésimo tercero. Ahora mismo el partido está dando las boqueá, folk gadita neto. En el saloncito, se da por bueno el empate. Yo creí y lo dije: “Ahora viene el segundo; no te vayas al váter ahora, que ya está ahí el segundo. Quieto parao”. Un bello gol. Ronda el terreno de Caro el balón. Ingenuidad almeriense. Con 1/1 y en el descuento y con 8 de campo, fue una temeridad inexcusable. Una imprudencia que aprovechó a las mil maravillas el Cai. Pelotazo para Onti. Y como es tan bueno, cambia todo el juego hacia la izquierda con otro golpazo muy difícil de blocar; pero Roger hace un control de Maradona y, ya dueño, de la bola, se la mete en el área, pásmense, a Chust, quien, mejor que un delantero, golea. Ganamos.Un par, el central. Éste quiere al Cádiz.
Me dicen que en eso que llaman redes sociales, todo el mundo habla de robo a mano armada. Sonrío a lo Bogart. Venga hombre, si al bueno de Roger le podían haber roto las piernas. Y, además era el último, igual que acaeció en la primera de las expulsiones.
Inmaculado el árbitro. Con el reglamento en mano, nada que objetar. Esa asquerosa envidia…
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