Del 4 de Diciembre al 28-M

La situación ha cambiado mucho. Cierto que las municipales son otra cosa, se vota a la persona, pero siempre ha influido esa corriente de opinión, ese ruido, que se crea alrededor del vencedor. Y esto lo está entendiendo el líder andaluz del PP y continúa sin entenderlo el ¿líder? andaluz del PSOE

La política andaluza está teniendo un recorrido digno de estudios para realizar una tesis doctoral. La victoria por mayoría absoluta del presidente Moreno Bonilla parecía que colmaba todas las ansias de poder del político popular, que había llegado al poder por una tremenda carambola, pero que durante su primer mandato, con su andalucismo tranquilo, ha sabido situarse a la cabeza del liderazgo del pueblo andaluz.

No es poco el recorrido desde la insolvencia que le otorgaba su propio partido a situarse como el barón más considerado de los populares, incluso quitarle el protagonismo a la líder española del Tea Party, la señora  Ayuso.

Pero Juanma no se conforma con lo conseguido hasta ahora. La carrera del presidente se dirige a hacerse con el poder absoluto de Andalucía y el 28-M es su próxima meta. Dominar todos los espacios de poder para poder mantenerse en San Telmo el mayor tiempo posible pero, además, quitarle toda la ideologización socialista a Andalucía.

Todo totalmente legítimo. Efectivamente, las municipales es el único bastión que le queda a los socialistas andaluces para poder, como mínimo, seguir siendo alternativa al Partido Popular. En 2019 el PSOE ganó los comicios municipales, su última victoria, con un 36% de los votos, 10 puntos por encima del PP y manteniendo las alcaldías de Sevilla, Huelva, Jaén -y ahora también Granada- y conservando sus Diputaciones.

La situación ha cambiado mucho. Cierto que las municipales son otra cosa, se vota a la persona, pero siempre ha influido esa corriente de opinión, ese ruido, que se crea alrededor del vencedor. Y esto lo está entendiendo el líder andaluz del PP y continúa sin entenderlo el ¿líder? andaluz del PSOE.

Moreno le está quitando todos los espacios políticos a la oposición. Nadie se libra. Ahora juega con los pocos andalucistas que quedan y les regala una golosina que llevaban, los antiguos políticos del PA, acariciando desde siempre, hacer festivo el 4 de diciembre. Se ha apropiado del espacio político de Ciudadanos dándole trabajo a todos sus antiguos dirigentes. Ahora trata de quitarle el relato del 4 de diciembre a los andalucistas para hacerse con el poder nacionalista. Y todo consentido. Es decir, no hay otro partido que luche por arrebatarle el relato nacionalista al presidente andaluz. Aunque sea difícil de creer.

Escuchaba hace unos días en San Fernando al antiguo líder del PA Rojas Marcos y me causaba extrañeza de lo agradecido que estaba al presidente Moreno por hacer la fiesta de la bandera andaluza el 4 de diciembre. Ha sido siempre su gran lucha, el día de la gran manifestación andaluza, pero hombre, es que le está quitando el poco espacio nacionalista que le quedaba al PA y le da las gracias.

Igualmente está pasando con los socialistas andaluces. Está muy claro que el Partido Popular andaluz, su presidente, está realizando la misma política que hicieron los socialistas en la Transición de Andalucía, hacerse con todos los apoyos andaluces a uno y otro lado de la comunidad mientras los socialistas continúan sin enterarse. Cuando se quieran, o decidan, darse cuenta ya será muy tarde.

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